Los primeros criaderos de caballos

 

Zonas ganaderas de Nueva Galicia. Siglos XVI-XVII. Historia de Jalisco.

Zonas ganaderas de Nueva Galicia. Siglos XVI-XVII.

   La arriería cobró auge en la Nueva España tan pronto como llegaron las mulas de las islas antillanas, que fue en los primeros años de la colonización española. Ya en 1526 era tal la preferencia de los vecinos de la Ciudad de México por las mulas, muy útiles en las veredas que había entonces, que llegaron a descuidar la cría de caballos.

   Los caballos escasearon tanto que algunos llegaron a valer hasta cuatro mil pesos en oro. Fue entonces cuando el gobierno determinó que “ninguna persona de ningún estado ni condición que sea, vecino e moradores e estante en esta ciudad, no sean osados de tener o mantener mula sin tener caballo”.

Se multiplican los criaderos de equinos

   De esta manera empezaron a multiplicarse los criaderos de caballos, mulas y asnos, por toda la Nueva España, tanto así que sólo por lo que ve al Reino de Nueva Galicia, entre 1576 y 1586 había ya numerosas estancias ganaderas en donde se reproducían en gran número estos animales.

   Por una parte, había que acatar las disposiciones reales de sustituir a los indios tamemes por bestias de carga, y por la otra, el auge de la arriería provocado por el descubrimiento de ricas minas de plata en la región de Zacatecas, demandaba gran cantidad de mulas y caballos para el transporte de minerales y víveres.

Estancias de yeguas y burros en Ameca y Zapotitlán

   De acuerdo con las relaciones geográficas ordenadas por el gobierno virreinal, en 1579, en las riberas del Río Ameca, hoy territorio del Estado de Jalisco,  “hay estancias de ganado mayor, vacas y yeguas, burros y burras, ovejas y puercos”, lo mismo en Zapotitlán, donde “en las faldas y corrientes del volcán hay gran cantidad de tigres, leones y otras alimañas bravas que matan caballos y otro cualquier género de ganado”. Un hombre –añade esta última relación- tiene en una estancia “doscientas o más vacas y cien yeguas, y no otra cosa”.

Buenos caballos y yeguas en la zona de Fresnillo

   En la zona de Fresnillo, hoy territorio del Estado de Zacatecas, los informes de 1576 y 1585 dan cuenta de estancias ganaderas, donde a pesar de la Guerra Chichimeca que entonces se desarrollaba, “se crían buenos caballos”, así como vacas, ovejas, yeguas, jumentos, gallinas, patos y puercos.

   Por esa época los pueblos mineros se abastecían de mercancías de la Ciudad de México por los caminos recién abiertos, donde transitaban no solamente recuas, sino también carretas, pero la constante queja de los  españoles era por los indios salteadores, que robaban las estancias, matando a vecinos y viajeros que salían de sus pueblos por bastimentos.

   Fue entonces cuando el gobierno virreinal decidió establecer presidios en varias poblaciones para proteger los caminos con escoltas que custodiaban a carros, carretas y recuas.

   “Todos estos caminos es tierra de guerra y no se puede caminar sin notable peligro, si no es llevando soldados de escolta y, con todo, hacen terribles daños en los pasajeros y en estancias y ganados”, dice un informe.

Criaderos en Villa Purificación, Tenamaztlán y Teocaltiche

   De igual manera, en 1585 había en Villa Purificación estancias “donde se crían muchos ganados, yeguas, mulas y vacas”, lo mismo en San Martín y Llerena, donde “hay muchos ganados de vacas y yeguas y potros”.

   En la relación de Tenamaztlán, en 1579, se informa sobre animales bravos, leones y tigres, lobos y zorros que hacen gran daño en la cría de las yeguas, matando los potros y aún las yeguas grandes “y hasta los perrillos que los indios tienen para guarda de sus casas”.

   La relación de Teocaltiche afirma en 1585 que los naturales [caxcanes], “tienen caballos en los que andan, que los compran potros y los doman, con licencia de la Real Audiencia de este Reino”. Por ese tiempo ya se caminaba  de ordinario en carretas y arrias. Los mercaderes abastecían de sal al pueblo, “que los naturales rescatan con maíz y chile y frijoles y gallinas”.

Obra consultada: Relaciones geográficas del siglo XVI: Nueva Galicia. UNAM. México. 1988.

Imagen: Historia de Jalisco. Unidad Editorial. Gobierno de Jalisco. 1981.

 

 

 

 

Share Button

Un pensamiento en “Los primeros criaderos de caballos

  1. Pingback: Cómo gobierna un caballo a una manada de yeguas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *