Los viejos mesones de la Nueva España

 Un antiguo mesón. (México Viejo).

Un antiguo mesón.

  Durante los primeros años de la recién conquistada Tenochtitlan no hubo necesidad de construir casas de huéspedes, ya que las viviendas de los conquistadores españoles eran amplias y con suficiente servidumbre (esclavos) para atender a los visitantes, pero al aumentar la inmigración y con el desarrollo del comercio fue necesario establecer mesones o posadas para alojar a los viajeros, tanto en la capital como en el resto de la Nueva España.

   En su obra México Viejo, Luis González Obregón da cuenta del primer mesón establecido en la Ciudad de México, de acuerdo con un documento fechado el 1 de diciembre de 1525 (cuatro años después de la toma de Tenochtitlan), en el que Pedro Hernández Paniagua solicitó licencia al gobierno de la ciudad para abrir un mesón en su casa, donde pudiera acoger a los que a él llegasen, y poderles vender pan, vino, carne y todo lo necesario.

Pedro Hernández Paniagua, primer mesonero de la capital

   La licencia fue concedida, y en el mismo documento se afirma que “Pedro Hernández Paniagua fue el primero que hizo mesón en México”, pero estas últimas palabras, dice González Obregón, sólo pueden circunscribirse a la ciudad, porque en el país ya había otros mesones, como el de San Juan, en la Villarrica, solicitado antes por Francisco de Aguilar.

Primer arancel para operar el negocio de mesones

   Fue el 9 de enero de 1526 cuando el Cabildo expidió el primer arancel que estableció los requisitos para operar el negocio de mesones en la capital, exigiendo, entre otras cosas, que éstos ofrecieran buena comida, incluso vino, cuartos para dormir con cama y ropa limpia y que dicha tarifa se tuviera a la vista del público, so pena de una multa de veinte pesos de oro, que se destinaría la mitad para obras públicas y la otra mitad para el Juez e denunciante.

Mesones establecidos en el resto de Nueva España

   El 26 de julio de 1525 se concedió permiso a Juan de la Torre para hacer una venta en despoblado en el camino de Michoacán, entre Tajimaroa e Ixtlahuaca, concediéndosele además una caballería de tierra para maizales y cría de puercos, con tal de que obedeciese el arancel.

   De igual manera, el 10 de octubre del mismo año se autorizó a Francisco de Aguilar “para que edificase en despoblado una casa para los caminantes que van y vienen de Medellín y Villarrica”, con la obligación de “adobar cierto camino e pasos malos, e puentes que ay desde el dicho sytio hasta Xalapa”.

Más mesones en Cholula y en Cuernavaca

   El 14 de septiembre de 1526, Juan de Paredes, a nombre de Rodrigo Rengel, solicitó permiso para abrir un mesón en el pueblo de Cholula, alegando que era lugar muy transitado para ir a Medellín y a Oaxaca, y que como era punto en que hacían jornada los españoles, los indios recibían mucho trabajo para darles de comer, y con este motivo eran muy maltratados.

   El 12 de octubre de 1526, Juan de la Torre volvió a solicitar permiso para fundar una venta en Tajimaroa y un mesón en Cuernavaca.

   “Los viejos mesones –añade el historiador– fueron el lugar de descanso de nuestros abuelos en sus penosos viajes; ahí encontraron siempre techo protector, aunque muchas veces dura cama y mala cena; en esos mesones hacían posta los hoy legendarios arrieros con sus recuas, los dueños de carros, de bombés y de guayines, los que conducían las tradicionales conductas de Manila y del interior del país, y los que llevaban las platas de S. M. el Rey”.

Nuevas posadas por la ruta al Norte y Occidente

   Con la apertura de caminos hacia el Norte, para explotar los campos mineros en la zona de Zacatecas, fue necesario abrir más posadas. Por el año  1550 había ya muchas de ellas entre San Miguel y Querétaro.

   Más tarde, estos establecimientos, lejanos antecesores de los modernos hoteles que hoy abundan en el país, se multiplicaron  en las distintas regiones. Respecto a la Nueva Galicia, ya funcionaba un mesón en Ameca en el año 1579.

   Obras consultadas: Luis González Obregón. México Viejo. Editorial Patria. México. 1955. Philip W. Powell. La Guerra Chichimeca (1550-1600). Fondo de Cultura Económica. México. 1977. Relaciones Geográficas del Siglo XVI: Nueva Galicia. UNAM. México. 1988.

   Imagen: México Viejo. Luis González Obregón.

   Artículo relacionado: Los primeros caminos de Nueva España.

   http://javiermedinaloera.com/arrierosdemexico/?p=5

 

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