Los arrieros de minas: el difícil comienzo

Caminos hacia el Norte de Nueva España.

   Una vez fundadas las ciudades mineras de Zacatecas y Guanajuato, para el año 1551 el camino México-Zacatecas era ya muy transitado. Por él se hacía el traslado de productos minerales a la ciudad de México, así como el abastecimiento de víveres a las nuevas poblaciones.

   En los primeros años se utilizó para el transporte de víveres a los indios cargadores llamados tamemes. Sus espaldas fueron indispensables para abastecer a las minas del Norte hasta que, con la multiplicación de los criaderos de equinos, pudo normalizarse el sistema de la arriería.

   Hacia 1555 el camino México-Zacatecas había mejorado lo suficiente no sólo para el tránsito de las conductas o recuas que transportaban el mineral, sino también para carros y carretas que ya para entonces empezaban a construirse en gran escala.

Pero estalló la Guerra Chichimeca

   Sin embargo, por ese mismo tiempo estalló la Guerra Chichimeca, que hicieron los indios a los conquistadores españoles con el ánimo de recuperar los territorios perdidos y escapar de la esclavitud a que eran sometidos.

   Pronto se tiñeron de sangre los nuevos caminos de la plata, que fueron el primer objetivo de los ataques chichimecas. Su táctica favorita era  la emboscada, y su arma principal, el arco y la flecha.

Y luego proliferaron los bandidos

   Terminó la guerra a fines del siglo XVI y se abrieron nuevas plantas de extracción de la plata, adonde llegaban las conductas de las minas. Ahí eran trituradas las piedras minerales mediante el trabajo de innumerables mulas, que día y noche daban vueltas y vueltas a los molinos.

   Como estas haciendas de beneficio eran instalaciones muy costosas, no era posible que cada mina tuviera una privada, por lo cual se establecían cerca de las minas más ricas, y a ellas eran llevados los minerales de toda la región. Las conductas de mineral, primero compuestas de recuas de mulas y más tarde de carromatos de bueyes o mulas, llevaban las piedras que habrían de ser beneficiadas, por malos caminos siempre acechados por bandoleros.

Asaltos a los arrieros y a los ricos mineros

   Para evitar los asaltos de las gavillas de bandidos, las conductas empezaron a ser custodiadas por guardias armados, campesinos o mineros que, no pudiendo ya trabajar en sus menesteres por estar enfermos o viejos, se empleaban así, exponiendo de todos modos su vida.

   Cuando los dueños de las minas viajaban en sus lujosos coches o diligencias, eran también acompañados por guardias jóvenes y fuertes, muy bien vestidos y armados, que daban brillo a las comitivas.

   Sin embargo, por la misma riqueza que llevaban señores y guardias, esas conductas eran las preferidas de los bandidos para asaltarlas, pues pedían rescate por las personas de los mineros ricos y sus familias que llegaban a secuestrar.

   Así de azaroso fue el comienzo y desarrollo de la arriería de minas.

  Obras consultadas: Philip W. Powell. La Guerra Chichimeca (1550-1600) FCE. 1977. Heriberto García Rivas. Dádivas de México al mundo. Ediciones Especiales de Excélsior. 1965

   Artículo relacionado: El origen arriero de Guanajuato.

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