Don Enrique Varela, tapatío excepcional

Fue Don Enrique Varela Vázquez, quien recientemente falleció a los 92 años de edad, un tapatío fuera de serie, de aquellos que nacen cada 100 años; enamorado de Guadalajara y de Jalisco, un hombre de bien en el más amplio sentido.

Durante muchos años, siendo director de la Cámara Nacional de Comercio de Guadalajara, destacó como factor de entendimiento entre diversos sectores económicos, políticos y sociales, viendo siempre por el bien común.

Respetado maestro empresarial, contribuyó exitosamente en la formación de numerosos empleadores y líderes que desde hace décadas han destacado en este sector.

Entre los acuerdos que promovió figuran programas y obras a través del Consejo de Colaboración Municipal, la Alianza para la Producción, los festejos para celebrar el Tapatío Un Millón y la fundación y desarrollo de Expo Guadalajara.

Gracias a sus buenas relaciones con la Iglesia, contribuyó de manera relevante en hechos memorables como el nombramiento del primer cardenal mexicano José Garibi Rivera y la visita del Papa Juan Pablo II a Guadalajara.

De igual manera destaca su contribución en la promoción de la cultura a través de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, que presidió, y también a través del Instituto Cultural Ignacio Dávila Garibi, que dirigió hasta su muerte.

Dentro de las actividades del Instituto Dávila Garibi figuran las Tertulias que él organizaba y encabezaba cada mes, con la participación de personas de diversas disciplinas, amantes del conocimiento, además de conferencias y otras actividades.

Durante la tertulias vespertinas se comentaban los temas del día desde diferentes enfoques, y los asistentes teníamos la oportunidad de disfrutar sus amenas charlas, siempre llenas de sabiduría, de esperanza y de respeto a los demás.

Por cierto que pocos personajes de Jalisco han gozado de tan excelente memoria como Don Enrique, quien hablaba de hechos históricos de hace más de 50, 60 o 70 años como si de ellos hubiera sido testigo el día anterior.

La última vez que lo vi fue en la comida que con motivo de Navidad organizó el Instituto Dávila Garibi el 13 de diciembre del año pasado. Ahí estuvo de excelente buen humor, y su avanzada edad no impidió que brindáramos con un buen tinto español.

Cabe señalar, sin embargo, que se llevó la clave de muchos hechos relevantes, puesto que no concedía entrevistas de prensa, siempre eludió los reflectores, y cuando una vez le pregunté si escribiría sus Memorias, respondió: “Ni me hable de eso”.

Artículo publicado por la revista Portada de México en su edición de febrero de 2019.

javiermedinaloera.com/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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La fiesta en paz

A juzgar por antecedentes históricos, las fricciones que han tenido desde las últimas campañas electorales los nuevos gobernantes de México y de Jalisco, Andrés Manuel López Obrador y Enrique Alfaro Ramírez, respectivamente, no auguran nada bueno para esta Entidad.
Recordemos que desde su creación, hace ya casi 200 años, Jalisco ha destacado en el panorama nacional no sólo por sus valiosos recursos humanos, económicos, naturales y culturales, sino también porque ha contado con políticos capaces de llevar buenas relaciones con el poder central.

Buenos entendimientos

La inmensa mayoría de los gobernantes jaliscienses desarrollaron en sus respectivas administraciones positivos entendimientos con jefes de la Nación de diferentes bandos (federalistas, centralistas, liberales, revolucionarios y conservadores), con lo que Jalisco obtuvo paso a paso importantes ventajas.
Claro está que entre los muchos gobernantes que colaboraron con el poder central hubo algunos que por diversas razones rompieron su amistad con los presidentes de la República en turno, lo cual resultó finalmente contraproducente para Jalisco tanto en lo político como en lo económico y social.

El caso de Ignacio Vallarta

Entre los gobernadores “rebeldes” destaca en el siglo 19 el licenciado Ignacio Luis Vallarta, quien por sus aspiraciones presidenciales, que no eran bien vistas por el entonces presidente Sebastián Lerdo de Tejada, se enemistó con él, y Jalisco no tardó en sufrir las consecuencias.
Entre las obras de beneficio social que fueron suspendidas como resultado de aquel pleito figura la carretera Guadalajara-Colotlán, en la cual el gobernador Vallarta tenía especial interés porque pasaría por El Teúl, tierra de sus ancestros.
Vallarta había logrado incluso que el Congreso de la Unión aprobara un presupuesto de 40,000 pesos para iniciar dicha obra, pero a raíz del conflicto con el presidente, jamás llegaron esos recursos. Tan importante vía tuvo que esperar más de 100 años para ser terminada en tiempos del gobernador Enrique Álvarez del Castillo, gran amigo, por cierto, de otro presidente, Miguel de la Madrid Hurtado.

El caso de Zuno

Otro caso de “rebeldía” fue, ya entrado el siglo 20, el del gobernador José Guadalupe Zuno, quien habiendo llevado estrecha amistad con el presidente Álvaro Obregón, éste fue asesinado, sucediéndole en el cargo el general Plutarco Elías Calles, quien decidió quitarse de enfrente a Zuno.
Éste supo que Calles intentaba controlar el Congreso de Jalisco para desaparecer los poderes locales, pero adelantándose a tal proyecto pidió licencia y valiéndose del control político que tenía en el propio Congreso, nombró al sustituto que deseaba, “para salvar –dijo-el honor del Estado”.
Obviamente, al general Calles no le gustó tal “jugada” y Jalisco pagó las consecuencias. Por principio de cuentas, esta entidad fue una de las más afectadas por la Guerra Cristera en la que murieron miles de inocentes.

Mejor es la fiesta en paz

Es fácil, y más en estos tiempos, echar bravatas y gritar que Jalisco no se raja, pero a la hora de la verdad quién sabe. El actual presidente tiene sin duda más popularidad que el gobernador, ¿por qué no aprovecharlo en vez de pelear con él?

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su primera edición de enero de 2019.

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Migración centroamericana

¿Por qué emigra la gente? Los desplazamientos masivos de personas de un país a otro tienen su origen en el hambre, el desempleo y la violencia, principalmente, pero también pueden ser provocadas por persecuciones políticas, étnicas o religiosas, y además por cambios o catástrofes climáticas, trata de personas o decadencia de ciertas regiones.
En el caso de los miles de migrantes centroamericanos que en grandes caravanas cruzan hoy por territorio mexicano en su viaje de destino a los Estados Unidos, es evidente que huyen del hambre, del desempleo, la violencia y la injusticia que prevalece en sus respectivos países, para buscar mejores condiciones de vida en el vecino país del Norte, que destaca por su prosperidad en el Continente.
Pero nada es sencillo
Sin embargo, las cosas no son tan sencillas para quienes deciden desplazarse de su lugar de origen a otros que consideran mejores, puesto que en este caso los gobiernos receptores de migrantes han decidido, por motivos económicos e incluso racistas, establecer fuertes medidas de control en sus fronteras para evitar su ingreso.
De esta manera, el fenómeno de migración ha dado lugar a las “personas ilegales” o “sin papeles” consideradas como delincuentes si logran cruzar bajo esta condición dichas fronteras.
Claro es que este fenómeno, relativamente nuevo en la Historia, está estrechamente ligado al modelo de desarrollo capitalista, a la movilización de capitales que provoca desigualdades económicas y sociales entre distintos países e incluso a manifestaciones de xenofobia o racismo.
En el pecado llevan la penitencia
Este es el caso concreto de Estados Unidos, que de acuerdo con sus leyes, hoy no admite dentro de sus fronteras a gente “ilegal” o “sin papeles”, pero que conforme a su modelo de desarrollo capitalista está provocando desde hace tiempo la desigualdad económica y social en amplia región del Continente, incluyendo a México, Centroamérica y Sudamérica.
Tanto en este caso como en muchos otros que se han dado en Europa y en Asia, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha tratado de resolver los conflictos en el marco de los derechos humanos y de la igualdad, pero muy poco es lo que ha logrado en favor de los migrantes, condenados casi siempre a ser rechazados por los países a los que se encaminan, pero también por sus propios lugares de origen.
Aliados para el progreso
Uno de los grandes presidentes que han tenido los Estados Unidos, John F. Kennedy, dearrolló a principios de los años 60 del siglo pasado la Alianza para el Progreso, programa que consistía en promover el desarrollo de los países de América Latina para prevenir los problemas que precisamente vivimos y que han empezado a provocar las migraciones masivas. Se trataba de invertir en el mejoramiento económico y social de estos países, a partir del empleo y la educación.
Lamentablemente, aquel programa se echó al olvido y vemos ya las tristes consecuencias, además de contar hoy entre los enemigos del progreso a un Donald Trump y a otros políticos insensibles ante la realidad.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del lunes 17 de diciembre de 2018.

 

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Comisiones bancarias

Una reciente iniciativa de la Cámara de Diputados, dominada por el partido de Morena, advierte sobre cómo no deben hacerse las cosas en México, es decir, hay que hacer cambios, de eso no hay duda, pero con prudencia, porque de otra manera se provoca el efecto contrario. De hecho, tuvo que intervenir en este caso el propio presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, para poner las cosas en su lugar.
Ocurre que los diputados de Morena mandaron una iniciativa en contra de las dobles comisiones que arbitrariamente cobran los bancos mexicanos, en su mayoría extranjeros, pero no contaban nuestros legisladores con algo fundamental: que los capitales, aquí y en el mundo entero, son muy sensibles ante cualquier cambio que pueda afectarlos, de suerte que con el solo anuncio de esta iniciativa se vino abajo la Bolsa de Valores de México, ¿y qué pasó?, tuvieron que “enfriar” el proyecto, es decir, posponerlo para tiempos mejores, si es que se dan.
¿Qué le pasó a Muñoz Ledo?
Me extraña lo ocurrido, sobre todo porque la Cámara de Diputados es presidida hoy por uno de los políticos con mayor experiencia política en el país, que es don Porfirio Muñoz Ledo.
El capital, ya lo decían los economistas clásicos, teme los cambios políticos, económicos y sociales, de suerte que, cuando no ve seguridades en un lugar, pues simplemente se cambia a otro donde pueda prosperar.
Urge meter en cintura a los bancos
Claro, hay que meter en cintura a los bancos, sobre todo a los que tienen por costumbre quedarse tranquilamente con los ahorros de sus cuenta-habientes, pero creo que esto hay que hacerlo poco a poco, sin causar alarmas innecesarias como lo han hecho los diputados.
En este campo los morenistas tienen mucha tela de donde cortar: la Condusef, supuestamente encargada de proteger los intereses de los usuarios de la Banca, desde hace años está saturada de demandas en contra de los banqueros, muchas de las cuales duermen el sueño de los justos porque banqueros y funcionarios de Hacienda se han entendido muy bien. Mayor complicidad no puede haber.
¡Por favor, diputados, háganlo bien!
Por lo tanto, son bienvenidas las iniciativas que promuevan la justicia en las relaciones de los bancos con sus usuarios, pero por favor, háganlo bien, señores diputados, porque si lo hacen como acaba de ocurrir con su reciente iniciativa, cualquiera diría que son cómplices de los ladrones, y en el caso de Morena, a juzgar por sus postulados, no lo puedo creer.
Me viene a la memoria un verso del famoso corrido de “Los Pérez”, jalisciense por cierto (quizás del rumbo de Cañadas de Obregón, en Los Altos), según el cual “un tal Mónico de Luna fue el que la mecha prendió, y a los primeros balazos fue el primero que corrió”.
En concreto, no basta presumir de revolucionarios, hay que serlo de a deveras, pero con inteligencia, no con palabras, porque de promesas ya estamos hartos.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del lunes 3 de diciembre de 2018.

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La mediana de oro

 

De mis tiempos de estudiante, hace más de medio siglo, recuerdo algunos conceptos de maestros que se quedaron grabados en mi mente y que muchas veces me han servido para salir de apuros a lo largo de la vida; uno de ellos es el de la famosa “mediana de oro”, que consiste simplemente en buscar ante cualquier circunstancia el justo medio de las cosas, sin llegar a ningún extremo, porque esto resulta casi siempre perjudicial para unos y para otros, si no es que para todos. La Historia, esa gran maestra, lo demuestra a cada momento.

Entiendo que la “mediana de oro” no es ninguna idea nueva sino que data de milenios, pues ya la enseñaban y practicaban algunos filósofos griegos, fundadores de la civilización occidental, cuatro siglos antes de la era cristiana.

Polarización de opiniones
El tema viene al caso porque de tiempo acá he observado actitudes radicales, es decir, una polarización en las opiniones de muchos mexicanos acerca de asuntos que ciertamente afectan a toda la comunidad, pero que en mi criterio no conducen a una solución pacífica y ordenada de estos problemas, sino que obedecen a visiones parciales del acontecer nacional.

En este caso, me gustaría, claro está, que buscáramos el justo medio de las cosas, porque a nadie ayuda, y menos en las circunstancias internacionales en que se encuentra nuestro país, que las ideas se polaricen a tal punto que obstruyan o impidan en un momento dado la buena marcha de la nación.

Ser justo no es ser mediocre
Algunos consideran que el equilibrio en política y en otras cuestiones sociales tiene que ver con la mediocridad, que desde luego existe como defecto del ser humano, pero en este caso, buscar el equilibrio en las relaciones sociales es un acto que a nadie ofende, sino que busca el bien de todas las partes, de la comunidad entera, sin sectarismos de ninguna especie.

Ciertamente, siempre hubo gente exaltada que abanderó luchas consideradas imposibles, pero algo de prudencia nunca les hizo mal.

La honrada medianía
Remontémonos simplemente a los tiempos del Benemérito de las Américas, don Benito Juárez, quien desde el siglo 19 recomendó a los funcionaros públicos vivir en la honrada medianía, es decir, sin lujos de ninguna clase, pero tampoco en la insolvencia. Él mismo no vivía tan mal.

Don Benito, podemos decirlo, fue pilar de la clase media mexicana, a la cual pertenecemos hoy en diferentes grados más de la mitad de los habitantes de este país.

¿Por qué no seguir el ejemplo de tan notable mexicano para que tanto en la vida pública como en la privada vivamos en la honrada medianía, sin perseguir lujos innecesarios, que para nada sirven y que por lo visto conducen a muchos problemas?

Pero obviamente, tampoco es recomendable vivir en condiciones de insolvencia que pueden llevar a algunos funcionarios precisamente a lo que no queremos, que es a la corrupción, madre de la impunidad y la injusticia.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del domngo 25 de noviembre de 2018.

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Que decidan los que saben

Eso de consultar a la opinión pública sobre cuestiones que sólo pueden analizar y resolver los expertos, los que saben de cada tema, me parece una acción populista, sino es que demagógica, que sólo nos puede llevar a problemas más difíciles de los que ya tenemos.
Esto viene al caso ante la consulta popular que dispuso el nuevo gobierno de Manuel López Obrador acerca del nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México, cuestión en la que sólo deben opinar y decidir quienes verdaderamente saben del asunto, ya ni siquiera los políticos que ignoran muchas cosas.
Para curarse en salud
Ocurre que desde tiempos inmemoriales ha sido inveterada costumbre de políticos decidir sobre las rodillas acerca de importantes cuestiones que afectan a la comunidad, sin tomar en cuenta a la gente que más conoce de las cosas.
Ahora parece que los políticos (y no sólo los morenistas) se quieren curar en salud abriendo consultas populares sobre asuntos que sólo competen a los expertos, es decir, a la gente que sabe, porque a decir verdad las mayorías tenemos sensibilidad sobre ciertos asuntos, pero no en cuestiones muy especializadas.
En Jalisco hemos tenido experiencias de gobernantes que pretenden engañar a la gente y engañarse a sí mismos, abriendo consultas populares que, pagadas con nuestros impuestos, no convencen a nadie. Definitivamente, son acciones populistas y demagógicas.
Todo depende del tema: si se abren consultas sobre cómo siente la sociedad los servicios de seguridad pública, de salud, de educación, de mejoramiento ambiental, de transporte colectivo y otros aspectos que le afectan diariamente, los resultados pueden conducir a la toma de decisiones correctas.
Los expertos tienen la palabra
Sin embargo, cuando se abren consultas públicas sobre temas que competen solamente a los expertos, a quienes a lo largo de su vida se han quemado las pestañas estudiando su disciplina, lo cierto es que los resultados pueden conducirnos a errores graves, si es que el gobierno los toma como básicos para sus decisiones.
Éste parece ser el caso del nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, sobre el cual hoy se busca la opinión de gente que no conoce absolutamente nada acerca de aeronáutica, ingeniería, materiales de construcción, estructura suelos, etcétera. Si a mí me preguntan al respecto les digo que no sé.
Pero no sólo es el aeropuerto. Tal parece que hoy existe una fuerte corriente de políticos de diferentes partidos que buscan congraciarse con la opinión pública, haciéndola partícipe de sus decisiones, para curarse en salud, como ya dije.
El caso del agua, grave
Por ejemplo, desde hace décadas se habla mucho en Jalisco acerca del abastecimiento de agua, y consultada la opinión pública, jamás se ha llegado a ningún acuerdo. Incluso se han perdido fuertes inversiones federales, y todo por no atender a los técnicos, a la gente que realmente sabe.
Ya es tiempo de que nuestros políticos imiten a los verdaderos estadistas, es decir, escuchar la opinión de los expertos y resolver lo conveniente de acuerdo al interés común, no por caprichos personales.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por la revista Conciencia en su edición del lunes 5 de noviembre de 2018.

 

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Siquiera déjenlo llegar!

Durante toda su campaña electoral, pero aún después de que ganó la elección, Andrés Manuel López Obrador ha sido objeto de toda clase de ataques, justificados algunos y otros no, pero lo que más extraña ahora es que ni siquiera toma posesión de su cargo como Presidente de la República y ya le reclaman infinidad de calamidades, no cometidas por él, sino por el gobierno actual y sus antecesores.
Lo anterior no tiene otro nombre que “mala leche”. Yo no soy defensor de López Obrador, ni tampoco me necesita para nada, pero es necesario puntualizar que él no es responsable todavía del Gobierno de la República, sino hasta el próximo uno de diciembre, de suerte que quien tiene la responsabilidad de la marcha de la nación es el actual presidente, a quien se le pueden enderezar las críticas necesarias.
Sin embargo, sucede que incluso algunos colegas de reconocido “prestigio” nacional, se han dedicado a denostar al presidente electo, acusándolo de infinidad de cosas, igual que hicieron en su campaña, pero sin tomar en cuenta que López Obrador aún no es responsable del Gobierno de la Nación.
Cuando ya sea presidente, entonces será justo criticarle sus errores, si efectivamente los tiene, pero antes de esto, no hay justificación alguna para hacerlo.
Incluso ha sido tradicional a través de muchos años, con gobiernos priístas y panistas, y creo que en cualquier parte del mundo, cuando se trata de un gobierno nuevo, de darles la oportunidad de organizarse, escoger a sus más cercanos colaboradores e iniciar sus actividades de acuerdo a sus proyectos.
López Obrador no puede ser la excepción, por mucho que lo odien sus enemigos políticos. Él necesita tiempo para organizar su gobierno y emprender las obras necesarias.
Ya veremos si en el curso de su administración cometen él o sus colaboradores algunos errores realmente significativos, y entonces tendremos que alzar la voz para que rectifiquen lo necesario. Mientras tanto, no hay razón para cargarle cuentas que no debe. Quien lo haga no muestra otra cosa que una actitud apátrida, antidemocrática y posiblemente corrupta.
Esto, sin negar que sobre advertencia no hay engaño, es decir, que tanto al funcionario público como al amigo hay que decirle oportunamente la verdad, para evitar malos entendidos. Siempre hay tiempo de ajustar cuentas, si algo hay que ajustar.
López Obrador necesita ahora la confianza de los mexicanos, incluso por quienes no votaron por él, porque con él se juega México su futuro, y México está muy por encima de sus políticos.

Javier Medina Loera es Premio Nacional de Periodismo.

Artículo publicado por la revista Portada de México en su edición de octubre de 2018.

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Cuando Jalisco pierde y no arrebata

Temaca

Me referí hace unos días a un importante cuaderno publicado en esta ciudad por los ingenieros civiles de Jalisco y de México sobre el agua, tema que ocupa hoy la atención de muchos pueblos del mundo, entre ellos el mexicano.
Consideran los ingenieros organizados que en materia de agua México se encuentra hoy en un atolladero, del que sólo es posible salir con mucha voluntad política y con una gran colaboración de todos los mexicanos.
La presa “El Zapotillo”
El tema viene al caso porque en este momento se plantea un dilema entre recientes declaraciones del presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, quien afirma que “El Zapotillo va”, mientras que los pobladores de la zona afectada por el embalse sostienen simple y llanamente que “no va”.
En otras palabras, hay una clara divergencia entre los propósitos del nuevo gobierno federal y la voluntad popular de esta parte de Jalisco. Y no sólo son los habitantes de esa región alteña, sino también muchos otros jaliscienses los que no vemos justa una distribución del agua como la que se pretende hacer en esta ocasión, y explicaré por qué.
Gráfica ilustrativa
En el suplemento aludido se publica una gráfica, bajo la autoridad del prestigiado maestro en temas de agua, el ingeniero Eduardo Mestre (cualquier lector puede consultarla), mismo que aporta dos datos fundamentales: Uno, que Guadalajara desperdicia cerca de 40 por ciento del agua potable por fugas en su red de distribución, es decir, el mismo porcentaje que desperdicia por fugas la ciudad de León, Gto.
Y dos, que “El Zapotillo” le enviaría a León agua limpia a través de un acueducto de 145 kilómetros, mientras que esa misma ciudad se la devolvería al Río Lerma, afluente del Lago de Chapala, totalmente contaminada, a través del Río Turbio, que atraviesa las zonas de Cuerámaro, Pénjamo y Abasolo.
En otras palabras, Jalisco le estaría enviando a Guanajuato aguas limpias, mientras que los guanajuatenses las devolverían contaminadas al Lago de Chapala, de donde se abastece en gran parte la zona metropolitana de Guadalajara. El puro costo del tratamiento representa ya un mal negocio.
Y no arrebata
La conclusión no puede ser más clara: Por estricta justicia, Jalisco no debe entregar aguas limpias a Guanajuato, si ese estado las devuelve sucias, y segundo, si la ciudad de León desperdicia el mismo porcentaje de agua potable que Guadalajara, lo menos que puede hacer es reducirlo.
Pero da la casualidad que en toda la cuenca del Río Lerma es precisamente el estado de Guanajuato el que más desperdicia el agua no sólo en sus ciudades, sino también en el campo, donde sus primitivos sistemas de riego dejan mucho qué desear.
Se entiende que tanto el expresidente Vicente Fox como el recién electo López Obrador quieran quedar bien, por motivos políticos, con los guanajuatenses, pero lo cierto es que éstos no responden de manera clara y contundente a las expectativas de sus vecinos jaliscienses.
Así lo ven muchos especialistas que saben de aguas en el país.

javiermednaloera.com

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su última edición.

 

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El eterno amiguismo


Algo que no podemos separar de la política mexicana, porque lo llevamos en la sangre, es el compadrazgo y el amiguismo, es decir, el afán de quedar bien con quienes consideramos amigos, de suerte que no perdemos oportunidad de congraciarnos con ellos en cualquier ocasión, sin perder de vista la oportunidad de obtener de ellos algún provecho.
Esto no es malo, por lo contrario, habla en principio de una virtud esencial del ser humano, como es la de agradecer algún favor recibido y aportar a la vez lo mejor que uno tiene en apoyo a los demás; de ahí que busquemos hacer amigos y compadres entre la gente que más apreciamos.

Nombramientos políticos
Sin embargo, lo lamentable es que con frecuencia nuestro particular interés no es sólo ayudar al prójimo, sino el de servirnos de él, lo que cambia diametralmente las cosas, porque una cosa es servir a los demás, y otra muy distinta, servirse de ellos.
El tema viene al caso en vista del reciente tsunami de nombramientos de funcionarios públicos federales, estatales y municipales, provocado por las últimas elecciones de julio, designaciones hechas en muchos casos en base a la más antigua política mexicana, que es el compadrazgo y el amiguismo, sin tomar en cuenta muchas veces las habilidades y capacidades de quienes van a ocupar los diferentes cargos públicos.

Contraste con la antigua democracia
Esto contrasta con la política seguida en la cuna misma de la democracia, en Grecia, hace 2,500 años, donde los gobernantes escogían como colaboradores a los más capaces del país, y cuando no los encontraban ahí, los llamaban del extranjero, porque lo importante era la patria: por eso floreció Atenas.
Pero los nuevos funcionarios mexicanos electos en las urnas, escogen con frecuencia entre sus colaboradores, no a la gente más capaz en la comunidad, dentro de las diversas disciplinas, sino a quienes consideran que pueden hacer mejor equipo con ellos en razones de amistad e intereses políticos y económicos, e incluso pagando compromisos de campaña electoral.
Esto no es nuevo; es un viejo problema que sale a flote cada trienio o sexenio. Lo grave es que sigue vigente a pesar de tantas promesas de refundaciones y transformaciones que han hecho los políticos.

Servicio público de carrera
Muchas veces se ha hablado sobe el servicio público de carrera, que siempre ha quedado en letra muerta ante los intereses de los nuevos funcionarios federales, estatales y municipales que sólo aprecian el reducido panorama de compadres y amigos.
De ahí resulta, que en cuanto llega un nuevo funcionario electo, empieza a remover de sus cargos a la mayoría de la gente que sabe cómo funcionan las cosas, sustituyéndolos por inexpertos considerados amigos, aunque al final de cuentas no lo sean tanto.

Respetar a la gente que sabe
Creo importante retomar en Jalisco y en todo México el servicio público de carrera, es decir, garantizar legalmente su trabajo a quienes durante muchos años demostraron capacidad y lealtad a las instituciones federales, estatales y municipales, y asegurarles además una legítima pensión.

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del lunes 8 de octubre de 2018.

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Los retos del agua


Asistí hace unos días a la presentación del suplemento “Ingeniería: El Agua en México”, en el Colegio de Ingenieros Civiles del Estado de Jalisco (CICEJ), con domicilio en esta ciudad de Guadalajara.
Para empezar, me llamó la atención lo dicho por el prestigiado ingeniero Enrique Dau Flores, acerca de que en cuestiones de agua, México se encuentra hoy en un atolladero, contrario a lo que ocurría hace unas décadas en que el problema se consideraba resuelto.
Dau Flores ennumeró los principales conflictos del agua en el país como son la falta de recursos presupuestales, el deficiente saneamiento, la creciente contaminación y los deficientes sistemas de riego.
Símbolo de seguridad o inseguridad
En su turno, el ingeniero Eduardo Mestre, destacado especialista en estas cuestiones, con amplia trayectoria en Jalisco, México y el mundo, expresó que el agua es símbolo de seguridad o inseguridad, lo que significa en resumidas cuentas que está en riesgo la paz social del país si no se satisfacen estas necesidades.
El ingeniero Mestre asegura que México es en la actualidad un país de clase media, donde la pobreza extrema es minoría, pero donde hay que tener cuidado con la inversión pública, ya que todavía hay más de seis millones de mexicanos sin agua.
Es urgente, dice el ingeniero Mestre, invertir en obras de suministro de agua para el medio rural, ya que la pobreza más lacerante es la falta del líquido.
CONAGUA, cara, obesa e ineficaz
En una verdadera autocrítica, puesto que ha pasado gran parte de su vida en Conagua (Comisión Nacional del Agua), el ingeniero Mestre sostiene que este organismo es actualmente caro, obeso e ineficaz, que requiere de una urgente reestructuración.
Sobre la suerte del Lago de Chapala, llamó la atención lo que dijo, de que este embalse vive hoy la época de vacas gordas, pero que vienen los días de vacas flacas, que hemos de prevenir antes de que sea demasiado tarde.
Suplemento del agua
Aunque se anunció como libro, el suplemento del agua, publicado y distribuido por el periódico El Informador en su edición del pasado 21 de septiembre, no alcanza la categoría de libro porque no llega a las 100 páginas que para ello se requieren, pero sí el nivel de un valioso documento sobre algo fundamental para la vida de los mexicanos.
Este documento, que a través de los ingenieros civiles organizados llega a todos los ámbitos del país, en especial a los organismos técnicos del agua federales, estatales y municipales, está escrito con excelencia académica, como corresponde a la autoridad de su autor, pero fácilmente accesible a la mayoría de lectores.
Se trata de crear conciencia no sólo en el sector público sobre la importancia del agua en el futuro económico, social y político del país, sino también entre quienes a diario la utilizamos y que muchas veces desperdiciamos en grandes cantidades tanto en el campo como en las ciudades.
Sin duda, un documento de consulta obligada para todos.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del lunes uno de octubre de 2018.

 

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