Entre la vida y la muerte

Guadalajara y la muerte. De página Día de Muertos en Facebook.

La vida y la muerte encierran un misterio que hasta hoy ningún ser humano ha podido descifrar. Hay desde luego muchas interpretaciones filosóficas y religiosas sobre el tema, pero fuera de la fe, nada hay concluyente o definitivo, pese a que del mismo tema se han ocupado notables autores de todos los tiempos.

¿Cuál es el sentido de la vida?, ¿qué hay más allá de la muerte?, son preguntas que con frecuencia nos hacemos. El escritor ruso León Tolstoi, autor de “La guerra y la paz”, escribió también, entre otras obras, “La muerte de Iván Ilich”, donde habla del afán del hombre por entender la vida y sobre todo la muerte.

En esta novela corta, publicada en 1886, Tolstoi mira hacia ese inmenso vacío que desde siempre angustia a la Humanidad. La obra representa igualmente una fuerte crítica a la sociedad rusa de su tiempo, dominada por la hipocresía y la mentira, tan semejante en muchos aspectos a las sociedades actuales.

El argumento de esta novela gira en torno a un funcionario judicial educado desde su infancia bajo las condiciones del imperio ruso. Su vida transcurre con altibajos, como es normal, pero ante la cercanía de la muerte se da cuenta de que pudo haberse equivocado en la forma de vida familiar y social que él mismo se construyó.

Un día Iván Ilich se golpeó al reparar unas cortinas de su casa y a ello atribuye la enfermedad que finalmente lo llevó a la tumba. Atormentado por fuertes dolores, poco a poco Iván irá muriendo, planteándose el sentido de su existencia y el porqué de esa muerte.

Tolstoi menciona algunos síntomas sufridos por Iván, como es un dolor progresivo en el costado izquierdo, acompañado por un mal sabor de boca, pero no especifica la enfermedad. A la luz de los actuales conocimientos médicos es difícil arriesgar un diagnóstico, aunque hay quienes dicen que pudo haber sido un tipo de cáncer.

Cualquiera que haya sido la causa de la muerte de Iván, trascienden sus últimas reflexiones sobre el misterio del gran final.

Artículo publicado por el diario La Crónica de Hoy Jalisco en su edición del viernes 24 de octubre de 2014.

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Corrupción e incompetencia, cáncer nacional

De la página Corrupción en México en Facebook.

Los últimos acontecimientos de Iguala, Gro., reflejan con claridad los dos grandes males que agobian a la sociedad mexicana: Corrupción e incompetencia en los distintos niveles de gobierno, que sumadas se traducen en impunidad para unos e injusticia para todos.

Sin esos dos elementos, corrupción e incompetencia, difícilmente se hubieran dado en Guerrero los terribles sucesos que hoy lamentamos no sólo los mexicanos, sino todos los pueblos de la Tierra.

El problema es que no se trata únicamente de Guerrero. Otros estados de la República presentan circunstancias similares, que si hasta el momento no han explotado, es simplemente porque Dios es grande; las condiciones están dadas desde hace tiempo.

Claro que sería injusto culpar de esta situación a un solo grupo de poder. El actual Gobierno federal es apenas parte del problema. La crisis nacional es agobiante, generalizada, con profundas raíces históricas, culturales y sociales, en la que todos estamos de alguna manera involucrados, aún sin quererlo.

Mucho podría hacerse si “desde arriba” se establecen políticas claras de buen gobierno, de servicio público efectivo para la gente más necesitada y para la clase media, no sólo para las élites de poder que a través de la historia han dado muestras del peor egoísmo.

No se trata de señalar culpables, porque no acabaríamos, pero sí de establecer prioridades en cuanto a obligaciones políticas y cívicas urgentes: En primer lugar están los partidos, que no han hecho otra cosa en las últimas décadas que tratar de afianzarse en el poder, haciendo a un lado el interés público; se venden al mejor postor, de eso no queda la menor duda.

Pero una vez entronizados en los gobiernos federal, estatal y municipal por sus respectivos partidos, ¿qué han hecho los gobernantes?, continuar la misma línea de defensa de intereses particulares y de grupos. Esto los lleva a nombrar a sus colaboradores no en función de su capacidad demostrada en el servicio público, sino de compromisos políticos y de amistad personal.

¿Por qué no ha prosperado en las legislaturas el tantas veces mencionado Servicio Público de Carrera, al que debieran sujetarse todos los gobernantes mexicanos? Por una sola razón: porque los políticos quieren seguir medrando a costillas de la gente, no obstante su comprobada ineptitud.

En estas circunstancias, a nadie debe extrañar que ocurran casos tan bárbaros como los de Guerrero (ni los animales alcanzaron jamás ese nivel de salvajismo).

Una verdadera revolución cívica, política y moral hace falta en el país. ¿Podrá el actual Presidente darle a México el giro político, moral y social que necesita? No dudo que pueda hacerlo, pero obviamente requerirá mucho apoyo de todos los mexicanos.

Artículo publicado por la revista Portada de México en su edición de octubre de 2014.

 

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Información sobre Guadalajara

Curso de Información sobre Guadalajara

Asistentes al Curso de Información sobre Guadalajara (Fotografía: Daniel López Hernández).

Fundado en 1974 por el profesor Ramón Mata Torres, el Curso de Información sobre Guadalajara llega este año a su edición número 74, con 40 años consecutivos de reunir y difundir información de los más variados temas acerca de nuestra ciudad y su zona metropolitana.

Amplio y rico acervo histórico y cultural es el que se ha logrado recopilar durante estas cuatro décadas, gracias al empeño de prestigiados historiadores e investigadores enamorados de Guadalajara, que de esta manera heredan a las presentes y futuras generaciones un invaluable tesoro de conocimientos.

Si aún contando con un profundo dominio de la historia y la cultura de un pueblo se llegan a cometer errores oficiales en la conducción económica y social del mismo, peor nos va si ignoramos las bases sobre las cuales se construye la sociedad.

De ahí la importancia de hurgar en las raíces del pasado, tratando de encontrar en los archivos, hemerotecas, bibliotecas y testimonios de quienes vivieron los acontecimientos, una respuesta válida a los problemas que nos agobian.

El Curso de Información iniciado el lunes 13 de octubre, para concluir el 7 de noviembre de 2014, lleva en este año el nombre de la maestra Judith Rimoldi Rentería, fallecida el pasado 28 de marzo, quien durante más de tres décadas hizo investigación y escribió sobre dos temas fundamentales: Guadalajara de antaño y educación de la niñez indígena.

Judith Rimoldi dirigió el Archivo Municipal de Guadalajara en el período 2001-2003, donde trabajó en la digitalización de las fotografías más antiguas de la ciudad, y a partir de diciembre de 2004 se hizo cargo de la Dirección de Educación Indígena en el Estado, donde editó una docena de libros.

El programa de este curso comprende cuatro ciclos de conferencias sobre “La gastronomía de Jalisco”, “De paseo con imágenes históricas de Guadalajara”, “Los gobernadores de Jalisco” y “Los conventos de monjas en Guadalajara”.

Las conferencias se llevan a cabo con entrada libre, a partir de las 20 horas, en el Salón de Sesiones del Ayuntamiento tapatío, de lunes a viernes, excepto los jueves.

Artículo publicado por el diario Crónica de Hoy Jalisco en su edición del viernes 17 de octubre de 2014.

 

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Guadalajara 2015: La visión de Garza

 Fernando Garza Martínez.Fernando Garza Martínez.

Fernando Garza Martínez es un caso especialmente interesante en la carrera electoral que se inicia por el gobierno de Guadalajara en 2015, primero porque ya fue presidente de la ciudad en el período 2001-2003, y segundo, porque ésta es la tercera vez que contiende para este mismo cargo. En otras palabras, su experiencia en estas lides es la más sobresaliente entre los precandidatos de todos los partidos que hoy aspiran a gobernar la ciudad.

En esta ocasión, como en las dos anteriores, Garza Martínez busca la candidatura del Partido Acción Nacional (PAN). Recordemos que si bien en el año 2000 ganó la candidatura, para luego salir triunfante en la elección constitucional, hace seis años intentó repetir la historia, pero por escaso margen perdió la contienda interna ante Jorge Salinas, quien finalmente perdió la elección constitucional.

Ahora, a diferencia de hace seis años, Garza no se enfrenta a uno, sino a tres precandidatos panistas, que son Tomás Coronado, César Madrigal y Alfonso Petersen, en circunstancias desde luego muy distintas, porque ninguno de los cuatro tiene la seguridad de ganar la candidatura; ésta dependerá en gran medida del procedimiento que se siga para la elección interna, que se definirá antes de diciembre próximo.

Si los panistas deciden la candidatura mediante un procedimiento que privilegie la popularidad interna de un candidato sobre la popularidad externa de otro, como fue el caso de Salinas, pueden repetir su derrota, pero si se deciden por la popularidad externa tendrían un candidato fuerte para la contienda constitucional, que es desde luego la que debe interesarles.

En el supuesto de que el PAN presente para Guadalajara un candidato fuerte, es decir, con amplio posicionamiento externo, entonces podrá esperarse una competencia muy cerrada entre tres partidos: PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, porque el PRI se vería obligado a presentar también su mejor candidato, entre los muchos que ahora se mencionan, en tanto que el PMC se ha definido desde hace tiempo por Enrique Alfaro, quien sabido es busca Guadalajara como trampolín para llegar al Gobierno del Estado.

Sin embargo, con candidatos fuertes en el PAN y en el PRI, las cosas ya no resultarían tan fáciles para Alfaro, como él y sus seguidores pregonan ahora, porque en el escenario de 2015, a diferencia de 2012, el PRI se jugará el todo por el todo, sin posibilidad alguna de concertacesiones.

Pero en política todo es posible y hay de adversarios a adversarios. La pregunta fundamental para el lector es la siguiente: En caso de presentarse una elección muy competida entre el PAN y el Movimiento Ciudadano a mediados de 2015, ¿qué cree usted que hará el PRI?

Artículo publicado por la revista Portada de México en su edición de octubre de 2014.

 

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El tiempo, la gente y las obras

 L.N.Tolstoy_Prokudin-GorskyLeón Tolstoi.

Cuenta el notable escritor ruso León Tolstoi que cierta vez hubo un rey preocupado por gobernar con excelencia a su pueblo y pensó que esto sería posible si supiera, primero, el momento oportuno para hacer una obra; segundo, con quiénes hay que trabajar, y tercero, cuál es la obra más importante de todas.

Convencido de esto, el rey convocó a los sabios del reino, ofreciendo una gran recompensa a quien descubriese las respuestas a estas tres preguntas. Sin embargo, reunidos los sabios, hubo un total desacuerdo entre ellos, ya que mientras unos opinaban una cosa, otros sostenían lo contrario.

Fue entonces cuando el monarca resolvió consultar a un ermitaño célebre por su sabiduría, pero supo que éste sólo recibía a la gente sencilla, por lo que dejando atrás a su séquito se vistió con pobres ropajes y se presentó solo ante el eremita, a quien encontró ocupado en labrar su huerto.

El rey le planteó sus tres preguntas, pero el ermitaño no contestó y siguió trabajando.

–Estás cansado –dijo el rey-. Dame la pala, trabajaré por ti.

El eremita le entregó la pala y se sentó en el suelo.

Pasaron las horas y caía la tarde cuando vieron que venía hacia ellos un hombre barbudo que con sus manos ensangrentadas oprimía su vientre. El rey le descubrió una gran herida y, ayudado por el ermitaño, lo curó.

A la mañana siguiente aquel hombre extraño pidió perdón al monarca porque su intención era matarlo cuando supo que iría solo a la ermita, pero fue herido en el camino: “Tú me salvaste la vida. Si me perdonas te serviré como el más fiel de los esclavos”, le dijo.

El rey le perdonó, pero al despedirse reiteró sus tres preguntas al ermitaño. Éste le recordó lo ocurrido el día anterior en que pudo haber sido asesinado si no hubiese permanecido en el huerto, y dijo:

El tiempo más oportuno para una obra es el inmediato, porque es el único sobre el que tenemos dominio; el hombre más necesario es quien se encuentra en ese momento, y la obra más importante es la de hacer el bien.

Artículo publicado por el diario Crónica de Hoy Jalisco en su edición del viernes 10 de noviembre de 2014.

 

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¿Cómo saber si un libro es bueno?

Desde niños

Siempre que hablamos de libros, surge la pregunta: ¿Cómo puedo saber si un libro es bueno?

Lamentablemente, es difícil responder a esta cuestión, ya que la definición de un “buen libro” varía de un lector a otro, según sus intereses y gustos.

Para algunos lectores, el mejor libro es el que tiene más “dibujos”, mientras que para otros, es aquel que los hace reír, pensar o llorar.

En tales condiciones, un mismo libro puede resultar interesante y divertido para unos, mientras que para otros sería aburrido.

Incluso los especialistas en crítica de libros, muchas veces no se ponen de acuerdo sobre la calidad de tal o cual obra, porque lo que para unos es una cualidad, para otros es defecto.

También se supone que un libro es mejor en la medida en que suma más ediciones o lectores, pero tampoco en esto coinciden las listas de los “mejores libros” que publican muchas empresas editoriales.

En conclusión, es necesario que cada lector valore, según sus intereses, la calidad de lo que lee; cuando adquiera esta capacidad estará en condiciones de por lo menos responderse a sí mismo si un libro es bueno o malo.

Sin embargo, se requiere que, desde pequeños, los niños aprendan a distinguir las características que debe tener un buen libro, de acuerdo con sus puntos de vista. Lo importante es que lean por gusto, por placer, no por obligación.

Artículo publicado por la revista México Rural en su edición del mes de octubre de 2014.

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Simplifiquemos la vida

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Constancio C. Vigil.

Los seres humanos tenemos la costumbre de complicarnos la vida. Así lo enseña la Historia de todos los pueblos y de todos los tiempos. Pequeños problemas que en su origen se resolverían en forma práctica y sencilla, no se atienden y crecen desmesuradamente hasta provocar graves conflictos, incluso internacionales.

Aparte del desorden que cada uno de nosotros causamos al asumir conductas equivocadas –nadie es perfecto–, casi a diario encontramos además gente dispuesta a complicarnos de una u otra manera la existencia.

Por ejemplo, en muchas oficinas públicas donde la burocracia debiera estar al servicio de los demás, porque para eso se le paga, puede uno encontrar a los principales especialistas en enredar las cosas más simples. Estos enredos son necesarios para que florezca la corrupción, de la que están agarrados firmemente no pocos políticos y gobernantes.

Pero no sólo en el gobierno, sino también en el sector privado se cuecen habas de distintos tamaños y variedades. El ciudadano común, desde que se levanta hasta que se acuesta, tiene que mantenerse siempre alerta para que no lo roben los unos ni los otros. Claro está que dondequiera hay todavía gente honrada, pero no tanta como se quisiera.

Lo ideal sería que todos, jóvenes y viejos, pobres y ricos, opusiéramos al desarrollo mercantilista y consumista la conciencia de simplificar la vida, eliminando lo innecesario, lo superfluo, lo que nada aporta a la calidad de la existencia humana.

En una de sus obras el escritor uruguayo Constancio Cecilio Vigil habla de un viejecito que tenía fama de buen consejero y en secreto le consultaban sobre sus dificultades hombres y mujeres de toda condición.

El hombre aquél aparentaba escuchar las dudas y aspiraciones del consultante, y permanecía un momento como abstraído en la meditación. Luego, sintetizaba su parecer en estas pocas palabras:

–¡Simplifica, hijo, simplifica!

El consejo, siempre el mismo, maravillaba por su eficacia. Y ninguno sabía que el propio viejecito, mucho más sordo de lo que se suponía, simplificaba igualmente su tarea, pues opinaba y acertaba sin escuchar una palabra de la disertación del consultante.

Artículo publicado por el diario La Crónica de Hoy Jalisco en su edición del viernes 3 de octubre de 2014.

 

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La eterna incompetencia

Meritocracia. De P. Cargos Públicos en Facebook.

Entre los grandes males de la administración pública, además de la corrupción, destaca la incompetencia. Encontrar una oficina realmente eficiente es muy difícil en nuestros días por la sencilla razón de que no llegan a los cargos públicos los funcionarios más aptos, sino aquellos que gozan de la amistad o el compromiso político del gobernante en turno.

Esto no siempre fue así. A lo largo de la historia hay excelentes ejemplos de gobernantes que hicieron honor a su nombre al rodearse de los mejores colaboradores de su tiempo, al margen de la amistad personal o del compromiso político. Uno de ellos fue Pericles, en la cuna misma de la civilización occidental, quien al ser electo para gobernar Atenas, hizo de ella la ciudad más importante del mundo antiguo, gracias sobre todo a su extraordinario equipo de trabajo.

Pero no sólo hubo ejemplos de ello en Grecia y otros países, sino también en México. Ciertamente, la norma general de selección de colaboradores nunca fue en nuestro medio llamar al servicio público a la gente más competente en las distintas ramas de la administración. Sin embargo, justo es reconocer que no faltaron presidentes y gobernadores preocupados por esta cuestión. Y su labor, claro está, logró trascender en la historia.

La integración de un buen equipo de trabajo no debe ser tan difícil para un gobernante, si tiene talento, pero requiere, como primerísima condición, una firme voluntad de servir a la gente y no de servirse de ella. Hay casos de gobernantes que, al formar su equipo, saben deshacerse a tiempo de oportunistas y sinvergüenzas. Lástima que esto no sea norma general.

Cuentan que días antes de que Mario Trujillo García protestara como gobernador del Estado de Tabasco para el período 1971-1976, fue a verlo un amigo y paisano suyo quien se sentía seguro de formar parte de su gobierno.

Le dijo:

–No me digas ahorita qué me vas a dar. Déjame con el beneficio de la duda.

Y el licenciado Trujillo le respondió:

–Haré como tú dices. Te dejaré con ese beneficio durante seis años.

El licenciado Trujillo García, fallecido en 2007, es honrado hoy con una estatua en Villahermosa, la capital de su Estado.

Artículo publicado por La Crónica de Hoy Jalisco en su edición del viernes 26 de septiembre de 2014.

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