Recursos contra la libertad de expresión

Libertad de expresión. De la página Libertad de Expresión en Facebook.

A lo largo de la Historia los grupos de poder han ideado infinidad de artimañas para evitar que los demás expresen libremente sus opiniones, sobre todo si éstas se consideran peligrosas para las instituciones de control y dominio que los sostienen.

De este modo, difícilmente encontraremos un filósofo, un pensador destacado, que no haya sido víctima de las intrigas del poder, empezando por el mismísimo Sócrates, fundador de la filosofía occidental, quien prefirió perder la vida antes que someterse a los caprichos del gobierno de Atenas, su ciudad.

Y después de Sócrates, muchos otros investigadores, científicos y librepensadores, tanto de la Antigüedad como de la Edad Media y de la era moderna tuvieron que sufrir también las arbitrariedades de monarcas y sumos sacerdotes que se creían dueños absolutos del cielo y de la tierra.

Hoy pudiera decirse que los países gobernados por sistemas democráticos gozan de libertades para que la gente diga lo que quiera, pero lamentablemente no es así. Claro que ya no queman en leña verde a los disidentes, pero hay muchas otras formas de callarles la boca. Los recursos contra la libertad de expresión se han multiplicado y sofisticado de tal manera que mucha gente ya ni los identifica.

La brevedad de este artículo impide hacer siquiera un listado de esas artimañas, pero sí cabe una pregunta: ¿No les parece extraño que muchos de los que hoy se expresan libremente por Internet son rebatidos y condenados, no por sus ideas, sino por sus faltas de ortografía?

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el diario La Crónica de Hoy Jalisco en su edición del viernes 22 de enero de 2016.

 

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Los buenos lectores no nacen, se hacen

feria libro guadalajara

Convencido estoy de que los buenos lectores no nacen, se hacen, es decir, se forman generalmente desde los primeros años de la infancia en cuanto aprenden las primeras letras. Esto lo viví en mi niñez, cuando empecé a interesarme por los libros, y más tarde lo he vivido también con mis hijos, que desde niños adquirieron el hábito de leer.

La Feria Internacional del Libro (FIL), una de las más grandes del mundo, que desde hace 29 años se lleva a cabo en Guadalajara, me ha dado la oportunidad de comprobar lo que aquí sostengo.

Cuando yo era niño no había eventos de esta naturaleza que promovieran el libro, y menos en mi pueblo (Temastián, Jal.), donde los diarios de la ciudad se recibían hasta con una semana de retraso, de suerte que quienes queríamos material de lectura batallábamos mucho para conseguirlo.

Con esta experiencia, radicado ya en Guadalajara, en cuanto se inició la FIL, mi esposa y yo empezamos a llevar a los niños para recorrerla juntos, y ahí, año tras año, nos dábamos gusto comprando los libros y revistas que más nos interesaban. Cuando ya ellos pudieron ir por su cuenta a la Feria, lo hicieron con toda libertad.

Lo que siembras cosechas: Al término de la última FIL, realizada el pasado mes de noviembre, me causó grata impresión que el menor de mis hijos llegara a casa con un altero de libros sobre diversos temas, entre ellos “Morir de periodismo”, de Marco Aurelio Carballo. “Éste –dijo- lo traje para ti”.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por la revista Doña Ofe en su edición de enero de 2016.

 

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Somos mejores de lo que pensamos

Murales_Rivera_-_Ausbeutung_durch_die_Spanier_1_perspective. Wikipedia

Mural de Diego Rivera en Palacio Nacional.

Hay algo grave en la forma de pensar de muchos mexicanos, ricos y pobres: salvo excepciones, en general nos creemos poca cosa, nada importante; pensamos que cualquier extranjero es mejor que nosotros. Con este problema cargamos desde hace 500 años, cuando nos conquistaron los españoles, que sólo superaban a los indígenas en sus armas de combate, pero nada más.

Y desde entonces acostumbramos presentarnos ante otros como gente de poca importancia. Esto tiene desde luego una explicación, porque fueron 300 años de dominio español sobre los mexicanos, quienes finalmente logramos la independencia.

Sin embargo, si desde hace cerca de 200 años los mexicanos estamos en libertad de decidir y hacer, no hay razón para pensar y decir que somos menos que los demás, porque en primer lugar ya no somos esclavos de nadie, sino gente libre, capaz de tomar el control de nuestras vidas.

Por esta razón preocupa que muchos mexicanos pensemos y digamos todavía que las cosas normales, naturales, son siempre pequeñas, por ejemplo, “mi casita” en lugar de mi casa, “mi changarro” en vez de mi tienda, “mis ahorritos” en vez de mis ahorros, “mis animalitos” en lugar de mis animales, etcétera.

Si en verdad queremos ser libres y tener mejores condiciones de vida, pensemos que no somos menos que nadie y empecemos por llamar a las cosas por su nombre. Basta de diminutivos, o sea, de decir que somos poca cosa. Tampoco presumiremos lo que no somos, pero sí lo que realmente somos, en forma sencilla y natural.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por la revista México Rural en su edición de enero de 2016.

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La calle Manuel Acuña en Guadalajara

Manuel Acuña. Wikipedia.

El poeta Manuel Acuña.

Cosas de la vida. Hace 142 años, en diciembre de 1873, se suicidó en plena flor de su juventud, cuando apenas tenía 24 años de edad, el gran poeta mexicano Manuel Acuña, autor del famoso poema “Nocturno a Rosario”, que había dedicado a Rosario de la Peña, musa de su época, de quien estaba perdidamente enamorado, pero mal correspondido.

Una de las principales calles de esta ciudad se llama así, Manuel Acuña, en honor del laureado poeta, pero esto no se debe precisamente al ferviente reconocimiento de los tapatíos por este vate, sino a una circunstancia política muy especial de tiempos de la Revolución.

Sucede que la calle Manuel Acuña de Guadalajara, primero se llamó “El Gallito”, y en 1893, al cumplirse el centenario de Antonio Alonso, fraile español de la orden de Santo Domingo que vino con el señor Alcalde para colaborar en la construcción del Hospital de Belén, se le puso el nombre de éste, habiéndose colocado la placa conmemorativa en la esquina noroeste de esta calle y la de Santo Domingo, hoy Avenida Alcalde.

Sin embargo, en 1915, para halagar al entonces gobernador de Jalisco, Manuel Aguirre Berlanga, coahuilense, y al primer jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza, también de Coahuila, ignorando la historia de la ciudad se le volvió a cambiar el nombre por el de su coterráneo Manuel Acuña, quien es originario precisamente de Saltillo, Coah.

Tal es la historia de esta calle que muchos hemos recorrido infinidad de veces cuando vamos al centro de la ciudad, o sea, la política por encima del arte, la historia, la cultura y de otras muchas cosas.

Como dato adicional, debo señalar que por la Av. Manuel Acuña se encuentra hoy precisamente Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador del Estado.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el diario La Crónica de Hoy Jalisco en su edición del viernes 8 de enero de 2016. También viene esta anécdota en mi libro “UN REPORTERO EN PALACIO, anecdotario político de Jalisco”, disponible en las principales librerías de Guadalajara. El lector podrá encontrar ahí cerca de 500 anécdotas de nuestros políticos, a cual más de interesantes.

 

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