La Bandera de México

Agustín de Iturbide, antiguo realista, y Vicente Guerrero, insurgente, tras una dura lucha llegaron finalmente a un acuerdo para alcanzar la independencia nacional, en 1821, y crearon la Bandera de las Tres Garantías con los colores verde, blanco y rojo, en diagonal, con una estrella en cada color.

El blanco significaba la religión, el verde la independencia y el rojo la unión de los mexicanos y criollos.

Cuando Iturbide se proclamó emperador, cambió a sentido vertical las franjas y el orden de los colores: verde, blanco y rojo, con un águila coronada, ligeramente de perfil, al centro, posando sobre un nopal.

En 1823 fue descoronada el águila de Iturbide y se puso de un perfil casi igual a la actual.

Pasaron muchos años, y el 20 de noviembre de 1916, don Venustiano Carranza decretó que el águila volviera a tener la forma que ostentaba en 1823.

Pero luego, en 1934, se le agregó una rama de encino, para representar al México republicano, así como una rama de laurel en memoria de los héroes de la Patria.

El presidente Lázaro Cárdenas decretó que el 24 de febrero fuese el Día de la Bandera, celebrado por vez primera en el año 1940.

En pueblos y ciudades de todo el país se hacen honores a la Bandera, no sólo en su día, sino durante todo el año en numerosos actos cívicos y escolares, donde los mexicanos mostramos siempre absoluto respeto a nuestra Enseña Nacional.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por la revista México Rural en su edición de febrero de 2017.

 

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Valiosa tradición que se pierde

Plaza de la Liberación en el centro de Guadalajara.

La nueva tecnología de la comunicación nos ha traído, entre otras maravillas, el sistema de Internet con sus redes sociales, que en buena medida han venido a sustituir la comunicación personal y directa que por milenios mantuvimos los seres humanos.

De esta manera, la conexión inmediata a través de los ordenadores o de cualquier dispositivo móvil, con los mensajes in box, chateo y demás, han desplazado con extraordinaria rapidez al antiguo sistema de conversación personal y directa que acostumbraba la gente en el mundo entero.

Admito que en lo particular soy fanático de las redes sociales, porque les encuentro numerosas ventajas, entre ellas, la eficacia para encontrar a la gente que busco, la comunicación inmediata, la pluralidad de ideas, la universalidad, etcétera.

Pero no es lo mismo
Sin embargo, advierto que la comunicación por Internet o redes sociales nada tiene que ver con la conversación personal y directa entre la gente, porque en primer lugar, al preferir la conexión por la conversación, se pierde la oportunidad de conocer, de apreciar las características físicas, los gestos, las entonaciones de voz, la reacción de nuestros interlocutores ante determinados cuestionamientos, en suma, todo el aspecto psicológico, que es tan importante para entendernos.

A lo largo de mi carrera periodística he conocido a ilustres personajes que a primera vista saben con quién hablan. Hay gente muy capacitada, naturalmente dotada, para conocer a los demás, hasta en sus aspectos más íntimos, a partir de una sola entrevista.

Por tal motivo, sin dejar de aprovechar Internet y las redes sociales, me pronuncio por la comunicación personal y directa entre la gente, es decir, por la conversación en reuniones personales o sociales, que por ningún motivo debe desaparecer entre nosotros, mucho menos en el ámbito familiar y de amistades. Todo lo que se haga por cultivar estas reuniones es y será digno de encomio.

Tertulias Tapatías
Desde hace años participo en las Tertulias Tapatías que promueve el Instituto Cultural “Ignacio Dávila Garibi” de la Cámara Nacional de Comercio de Guadalajara, donde cada mes nos reunimos varios amigos amantes de Guadalajara y sus tradiciones, con el único afán de conversar, abordar los temas del día y aprender unos de otros, durante dos horas, al estilo de los viejos tiempos.

No me sorprende que los asistentes a estas Tertulias, incluso don Enrique Varela, promotor de las mismas y respetadísimo por todos, saque su celular y lo ponga a un lado. ¡Hay que estar al día y en el momento, claro! Pero me alegra que estas Tertulias rescaten mucho de las tradiciones de comunicación humana de Guadalajara y del mundo. Ahí se habla con la más amplia libertad sobre los problemas que más nos preocupan como sociedad. El dispositivo móvil está presente, sí, pero en estas reuniones es siempre secundario. Primero están los amigos.

Tenemos que reforzar el arte de la conversación con amigos y familiares ¡Muchas felicidades a don Enrique Varela Vázquez por mantener en esta ciudad la tradición de las tertulias y el arte de la conversación!

javiermedinaloera.com

Artículo pubicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del domingo 19 de febrero de 2017.

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Banqueros ricos, mexicanos pobres

Mientras que el mundo vuelve a los nacionalismos, como ya lo proclama el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, México se mantiene por inercia en el ámbito de la globalización, es decir, entre dos puntos obviamente contrapuestos.

Así lo muestra el reciente informe de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBB), según la cual la utilidad neta de la banca comercial que opera en México registró un crecimiento anual de 8.3 por ciento en el año 2016, muy por encima al de otros sectores económicos del país.

El año pasado, dice el informe, fue de bajo crecimiento económico, marcado principalmente por la incertidumbre, pero esto no fue impedimento para que el sector bancario mexicano (extranjero en su mayor parte) creciera a buen ritmo y reportara una ganancia de 107 mil millones de pesos, la más grande que ha obtenido en toda su historia.

La utilidad generada por la Banca “mexicana” durante 2016 superó la cifra máxima que consiguió en 2013, cuando reportó 104 mil millones de pesos.

A partir de la crisis financiera de 2008 las instituciones bancarias vieron disminuir sus ganancias, pero en ocho años no sólo recuperaron terreno, sino que crecieron su resultado en 91 por ciento.

Bancomer acapara quejas
El dinamismo del sector se ve impulsado por el banco más grande del sistema, Bancomer, que reporta no sólo la mayor ganancia (31 por ciento del total del sistema en su conjunto), sino por acaparar también el mayor número de quejas de los usuarios de las Banca instalada en México, de acuerdo con registros que obran en poder de la Condusef (dependencia oficial creada para apoyar a los usuarios de la Banca).

La gente se queja principalmente contra Bancomer, y de ello hay infinidad de pruebas, por la manera como se apropia de los ahorros de sus cuentahabientes, cuando y cómo le da su real gana, sobre todo contra humildes empleados y servidores públicos, sin que nadie pueda hacer algo por ellos, ni el Gobierno, que es el primer obligado a defender los intereses de sus trabajadores. La Condusef, por no contar con fundamentos legales para defender a los cuentahabientes, hace lo que los banqueros le ordenan.

No hay peor impresión para un cliente de Bancomer y de otros bancos que descubrir las maniobras de banqueros y gobierno para quedarse tranquilamente con sus escasos ahorros, que representan muchas veces todo su patrimonio.

La complicidad
En Condusef abundan las pruebas para demostrar el contubernio entre el Gobierno federal y la Banca extranjera para apoderarse del ahorro de los mexicanos.

A sabiendas de que Bancomer ha cometido graves injusticias, plenamente demostradas, la Condusef, responsable de proteger a los usuarios de la Banca, las ha tolerado. La complicidad, fruto evidente de corrupción, es manifiesta.

Sólo así se explican los exitosos resultados financieros de la Banca en México, en momentos en que muchos otros sectores de la industria y del comercio afrontan serios problemas, sobre todo la gente de escasos recursos.

javiemedinaloera.com

 

Javier Medina Loera es periodista.

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del domingo 12 de febrero de 2017.

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Los muros también caen

Un aspecto de la Gran Muralla China.

No cabe ya la menor duda de que el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, trae una fijación mental contra los mexicanos, pues no desperdicia la más mínima oportunidad para agredirnos, y lo que es imperdonable, con lujo de burla.

Al firmar hace unos días el acuerdo ejecutivo para la construcción de su muro en la frontera con México, exhibió el documento ante los camarógrafos, entre aplausos de sus colaboradores, cuando bien pudo hacerlo en forma política y discreta, pero de esto el señor no sabe nada, ni le interesa.

Cuando después de estos desplantes prepotentes, Trump dice que ama a los mexicanos y que “el muro es por su bien”, se muestra ridículo y ansioso de burlarse descaradamente de un pueblo que no le ha hecho ningún mal, y menos a su país.

Los muros históricos
Cabe recordarle al Sr. Trump que todos los muros construidos hasta la fecha para separar a unos pueblos de otros han caído o están por caer, empezando por la Gran Muralla China, una de las siete maravillas del mundo antiguo, levantada dizque para frenar la invasión de los vándalos, pero que al final de cuentas no sirvió para nada, porque éstos la penetraron cuantas veces quisieron y al final se apoderaron por mucho tiempo del mismo imperio chino.

Igual sucedió con el Muro de Berlín construido en la segunda mitad del siglo 20 para separar a los comunistas soviéticos y sus aliados, del mundo occidental. Tampoco este muro pasó la prueba del tiempo, ya que cayó hace apenas 28 años ante el fracaso del sistema socialista, considerado por algunos como la panacea para salvar el mundo.

Hay otros muros en la historia, como el de Israel, todavía en construcción en la línea de Cisjordania, dizque para proteger al Estado judío contra los palestinos. Este muro ha sido declarado ilegal por la Corte Internacional de Justicia (2004) y caerá tan pronto como avancen los acuerdos de paz.

Siglos atrás recordamos el Muro de Adriano, erigido en el siglo II en Gran Bretaña para fijar el límite del “mundo civilizado” y el de los bárbaros, es decir, la misma idea de todos los muros históricos: “Nosotros los ricos y ustedes los pobres, nosotros los listos y ustedes los ignorantes, nosotros los patrones y ustedes los sirvientes, no tenemos por qué estar juntos”.

El Muro de Trump
El Muro de Trump no significa otra cosa que la quiebra de la globalización (Gustavo Adolfo Ordoño: Pax Augusta), sistema que nos vendieron los gringos hace apenas tres décadas, pero que ahora ya no les gusta porque creen que “les comieron el mandado”, entre ellos los mexicanos, que, a decir verdad, ni cuenta nos dimos.

No le haría daño al Sr. Trump que se ponga a leer un poco sobre la historia de los muros que hasta la fecha han dividido a los pueblos de la Tierra, y se dará cuenta que éstos nunca cumplieron su cometido y que además son efímeros, igual que sus fantasías.
javiermedinaloera.com

 

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del domingo 5 de febrero de 2017.

 

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Cómo iniciarse en la lectura

Los buenos lectores se forman generalmente desde la infancia, pero si no tuvimos la oportunidad de empezar a leer desde niños, tampoco vamos a desanimarnos, porque este valioso hábito se puede adquirir también a cualquier hora de la edad adulta.

Si somos padres de familia y queremos tener hijos lectores, lo mejor es motivarlos desde pequeños, por ejemplo, contándoles cuentos por las noches, antes de dormir, para que alimenten su imaginación, su fantasía, y más tarde busquen el conocimiento por su cuenta.

Sin embargo, puede suceder que no tuvimos padres o maestros capaces de encaminarnos por el rumbo de las letras, de suerte que llegamos a la edad adulta sin el menor aprecio por los libros, revistas o periódicos.

El hecho de no interesarnos por materiales de lectura no quiere decir que no los necesitemos. Por lo contrario, entre más sea nuestra ignorancia sobre algún tema, mayor es la necesidad de buscar respuestas para los problemas que plantea la vida diaria.

México es uno de los pueblos que menos lee, y esto se debe principalmente a la falta de motivación de los niños, que no sólo no encuentran un ambiente de lectura en sus hogares, pero ni siquiera en sus escuelas, donde muchas veces tampoco se les apoya.

Por lo tanto, necesitamos padres y maestros mucho más interesados en formar buenos lectores, y llegado el caso en que no los tuvimos, hacer nuestro mejor esfuerzo para adquirir el hábito, empezando desde luego con lecturas sencillas, para luego entrar a temas más complicados.

Vamos a leer porque el saber te hace valer.
javiermedinaloera.com

 

Artículo publicado por la revista Doña Ofe en su edición de febrero de 2017.

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