El sentimiento antiyanqui

El sentimiento antiyanqui desatado por las políticas migratorias del presidente Donald Trump en todo el mundo, puede conducir a importantes caídas en el número de viajeros a los Estados Unidos, según reciente informe del Consejo Mundial del Viaje y Turismo (WTTC), por su sigla en inglés.

En efecto, la caída del turismo es apenas una de las muchas consecuencias que pueden tener las políticas hostiles que contra varios pueblos y personajes emprendió el mandatario estadounidense desde su campaña electoral y que no han cesado a pesar de las reacciones que estas han provocado tanto en su país como en el exterior.

Falta por ver resultados en el comercio internacional, por sus políticas proteccionistas. Se avizoran posibles represalias de países afectados por las amenazas de Trump contra el Tratado de Libre Comercio (TLC), que él espera renegociar en su favor. Por lo pronto ya le advirtieron en su propio país que estas negociaciones no deben afectar las exportaciones agropecuarias a México.

También en política exterior son de esperarse consecuencias importantes de la hostilidad de Trump, porque, para empezar, los australianos y alemanes no deben estar muy contentos con las majaderías cometidas por éste contra sus jefes de gobierno, además de haberse echado encima a gran parte del mundo árabe y de América Latina, que no ven con simpatía sus medidas.

“Yo gobierno para USA”, dice
Tiene razónTrump cuando afirma y reitera que él gobierna para Estados Unidos y no para el resto del mundo. En efecto, como representante del gobierno estadounidense, su obligación es velar por el bienestar de su pueblo, pero da la casualidad que su país mantiene fuertes intereses en todo el globo terrestre, de suerte que no es posible desentenderse de la noche a la mañana del liderazgo ejercido durante tantos años en diversos puntos del planeta, para concentrar la atención únicamente en los asuntos domésticos.

Como empresario que ha sido toda su vida, Trump puede seguir haciendo buenos negocios para su beneficio particular, pero como político ha cometido errores garrafales que pueden ocasionar efectos contrarios a los que dice buscar.

Despierta el antiyanquismo
Por lo pronto, ya logró despertar el sentimiento antiyanqui que había dormido en distintas regiones del planeta por lo menos desde los años 60 del siglo pasado, cuando empezaron a llegar al gobierno estadounidense presidentes más interesados en “llevar la fiesta en paz” que en mantener anteriores políticas de dominación.

Nadie puede negar que el último de estos mandatarios, Barack Obama, hizo esfuerzos extraordinarios por cultivar las buenas relaciones de su país con el mundo, sin descuidar políticas internas fundamentales de seguridad, desarrollo económico y social, protección ambiental, migración y otras.

Las manifestaciones populares de los últimos meses en muchas ciudades del mundo contra las políticas de Trump son prueba de este despertar antiyanqui. Y el hecho de que muchas de ellas hayan tenido lugar en la misma Unión Americana hacen evidente la preocupación del pueblo estadounidense por las consecuencias que pueda tener tan innecesaria hostilidad.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del domingo 26 de marzo de 2017.

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Torres Bodet, educador mexicano fuera de serie


Un mexicano fuera de serie en el campo de la educación pública lo es sin duda don Jaime Torres Bodet (1902-1974), a quien los niños de México deben los libros de texto gratuitos, que llevan 57 años de permanencia en nuestro país, a través de los cuales millones de mexicanos hemos aprendido a reconocer el valor de la lectura.

Torres Bodet fue en 1921 secretario personal de otro gran titular de Educación que ha tenido México, José Vasconcelos, de quien seguramente aprendió a valorar lo que representa la educación en manos de los mexicanos. De ahí su valiosa obra no sólo como escritor, sino como promotor de la lectura.

Torres Bodet, junto con Salvador Novo, Xavier Villaurrutia y otros escritores, fue parte de aquel grupo fecundo y versátil identificado como “Los Contemporáneos” (1928-1931).

En el curso de su vida, Torres Bodet alternó sus responsabilidades educativas con cargos diplomáticos al servicio del país, hasta llegar a ser, en 1946, secretario de Relaciones Exteriores, lo que le permitió, en 1948, ser nombrado director general de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).

En 1959, al asumir la Presidencia de la República, Adolfo López Mateos lo nombró secretario de Educación Pública, dirigiendo el Plan de Once Años para la Extensión y Mejoramiento de la Enseñanza Primaria, a través del cual puso en marcha el Sistema de Libros de Texto Gratuitos, vigente hasta la fecha, que ofrece oportunidades de aprendizaje y crecimiento a los estudiantes de educación básica de todo el país.

Vamos a leer porque el saber te hace valer.
javiermedinaloera.com

 

Artículo publicado por la revista Doña Ofe en su edición de abril de 2017.

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La grandeza de Juárez

Don Benito Juárez, nacido el 21 de marzo de 1806 en San Pablo Guelatao, Oax., destaca, además de su patriotismo y honradez, por su modestia, su trato humilde y sencillo con la gente. Infinidad de anécdotas rescatadas por sus contemporáneos ilustran esta virtud del Benemérito de las Américas, quien pasa a la Historia como uno de los jefes de Estado más ejemplares que el mundo haya conocido.

Una de estas anécdotas, documentada por uno de sus más cercanos colaboradores, Guillermo Prieto, le ocurrió a don Benito con un peluquero de Guadalajara, Jal., en el año 1858, cuando al salir una mañana del Palacio de Gobierno, donde se hospedaba, siendo entonces presidente de la República, cruzó la Plaza de Armas y entró a una peluquería ubicada en el portal frontero, para que le hicieran un corte de pelo.

En esta ocasión el presidente iba solo, como acostumbraba con frecuencia, es decir, no traía escolta (en plena Guerra de Reforma), y al llegar a la peluquería esperó su turno y se sentó colocando el sombrero en la silla de junto.

— “El sombrero se pone en el clavijero”, le dijo de mala gana el peluquero, que al verlo chaparrito y prieto, ni idea tenía de quién era.

Don Benito tomó su sombrero y lo colocó donde le dijeron, pero al rato llegaron sus colaboradores, que ya lo andaban buscando: “Señor presidente, ya nos tenía usted preocupados por su ausencia”.

Al darse cuenta el peluquero que su cliente no era otro que el presidente Juárez, se deshacía en disculpas.

–“No se disculpe amigo, el presidente es el primero que debe respetar el sitio donde se encuentre”, respondió.
javiermedinaloera.com

Artículo publicado por la revista México Rural en su edición de marzo de 2017.

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Las cosas no son como parecen

 


Hace unos días causó revuelo un video divulgado por las redes sociales y por algunos medios periodísticos profesionales acerca de un maestro de la Universidad de Guadalajara que aparece en su salón de clases haciendo rudos comentarios contra las mujeres, frente a sus alumnos.

Pero luego resultó, de acuerdo con la propia versión del profesor, quien imparte su cátedra en la Preparatoria No. 10, que hizo tales comentarios para ejemplificar un caso concreto de violencia intrafamiliar, aunque admitió haber utilizado un lenguaje impropio para un académico.

Alguien, presuntamente por venganza, grabó esa clase en video, pero lo editó luego con alteraciones de fondo, para difundirlo a través de las redes y hacer aparecer al docente como un misógino, enemigo de la mujer, y no como un maestro contrario al machismo, que es como se muestra en el video original.

Falta de profesionalismo
Con demasiada frecuencia se publican en las redes sociales noticias falsas, publicadas o compartidas muchas veces por ignorancia, es decir, por gente que se deja llevar por el amarillismo o el impacto del momento sin tomarse la molestia de constatar que tales informaciones sean verídicas.

Sin embargo, a menudo también se hacen publicaciones con toda la mala intención, como parece ser el caso que se comenta, sorprendiendo así la buena fe de la gente.

Se comprende que muchos ciudadanos, ajenos a la disciplina periodística que determina los métodos para corroborar si una información es cierta o falsa, incurran en la acción de publicar o compartir algo indebido, sobre todo ahora en que es tan fácil hacerlo a través de Internet.

Lo que no se puede concebir es que los profesionales de la información también se vayan en ocasiones con esta clase de “fintas”, porque se supone que ellos están preparados precisamente para detectarlas con oportunidad y evitar su publicación debido al daño moral y hasta económico que pueden causar a terceros.

Los sentidos fallan
Desde hace muchos años la ciencia estableció que frecuentemente las cosas, tangibles o intangibles, no son como aparentan ser, porque los sentidos fallan. A menudo los seres humanos vemos, leemos, oímos, tocamos, olfateamos, no exactamente lo que es, sino lo que queremos o esperamos que sea, de suerte que nuestras apreciaciones inmediatas resultan muchas veces equivocadas.

En la actualidad se ha vuelto tan común denigrar a los demás por cualquier motivo, sin comprobación alguna, que ya nadie puede estar seguro de conservar su buena imagen, uno de los principales derechos de todo ser humano.

De ahí la importancia de checar y rechecar, por estricta justicia, las cosas que consideramos importantes o que pudieran tener alguna consecuencia negativa para los demás, como es la divulgación de mensajes que pudieran afectar el honor o el buen nombre de alguna persona y de su familia.

Si esta es una exigencia moral para toda clase de lectores, con mayor razón lo es para los profesionales de la información, que son los comunicadores, en quienes resultan realmente imperdonables estos errores.

javiermedinaloera.

 

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del domingo 12 de marzo de 2017.

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En favor de los retenes


Uno de los grandes males que aquejan desde hace más de dos décadas a la sociedad mexicana es la inseguridad pública, contra la cual se han pronunciado todos los sectores políticos, económicos y sociales, en tanto que el gobierno parece no entender la gravedad del asunto, ya que pasan los días, los meses y los años sin que pueda aplicar medidas efectivas para combatirla.

Causa fundamental de esta inseguridad es el pistolerismo, es decir, la libertad tan amplia que desde el gobierno se ha dado para que la gente porte armas, incluso las de uso exclusivo del Ejército, con las cuales se cometen infinidad de crímenes, atentando contra la seguridad, la vida de las personas y sus bienes.

Hace unos días el gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, se pronunció en favor del plan de desarme anunciado por la organización México SOS, sobre la implementación de una campaña de canje de armas por dinero o bienes. Sin embargo, subrayó estar en desacuerdo con la aplicación de volantas o instalación de retenes, no obstante que estos dieron buen resultado en otros tiempos.

Pistolas del tamaño de su miedo
Fue el gobernador de Jalisco, Flavio Romero de Velasco, quien a principios de su gobierno, a fines de los años 70 del siglo pasado, acuñó la frase de que los delincuentes portan pistolas del tamaño de su miedo, pero esto no sólo quedó en palabras, sino que emprendió una intensa campaña de despistolización, para lo cual instrumentó los famosos retenes policíacos de inspección en zonas conflictivas, contra los cuales algunos protestaron por considerar que eran violatorios de los derechos humanos, pero que sin duda fueron de lo más efectivo para contener la violencia criminal de aquella época.

De hecho, Romero de Velasco, junto con Jesús González Gallo, pasaron a la historia como los gobernadores que mayor seguridad brindaron a los jaliscienses en la segunda mitad del siglo XX y en lo que va del actual. Ambos sabían que la seguridad pública es la principal función del gobierno y supieron cumplir con este fundamental principio.

Quien nada debe, nada teme
Recuerdo una norma básica de gobierno, según la cual, cuando el gobernante se ve ante la disyuntiva de escoger entre dos cosas malas, lo cual ocurre con frecuencia, debe preferir siempre la que cause menos perjuicios a la sociedad.

Así las cosas, retomando el tema de la despistolización, es grave la libertad para que cualquiera pueda portar armas en la calle, con las cuales atentan contra la seguridad de todos.
Pero también es importante tomar en cuenta los derechos individuales, consagrados por la Constitución, que permiten a los mexicanos tener armas para su legítima defensa en su casa, no así en su automóvil, que algunos consideran como continuación de su hogar (tema discutible).

A fin de cuentas, que se preocupen por los retenes quienes tienen algo que ocultar o que temer. Quien nada debe, nada teme, y a cambio de una pequeña molestia, que puede compensarse con una mayor seguridad para todos, no tendría mayor inconveniente en apoyar estos dispositivos para la detección de armas en cualquier punto de la ciudad, del Estado y del país, porque es preferible limitar los derechos individuales que tolerar la criminal inseguridad pública que desde hace décadas agobia a la nación.
javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del domingo 5 de marzo de 2017.

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Primero, ordenar la casa

Como resultado de las tremendas locuras del nuevo presidente de Estados Unidos, que quiere acomodar el mundo a su modo, pero que seguramente lo está llevando al abismo, a los mexicanos, sus eternos vecinos, no nos queda otra alternativa que ordenar nuestra casa con la mayor urgencia.

A nadie escapa, a estas alturas, que el señor Trump trae una fijación mental contra los mexicanos, a quienes ve como vulgares delincuentes, ladrones, violadores, irresponsables, flojos, corruptos, gente de mal vivir, lo cual podría ajustarse a algunos, como ocurre con todas las razas de la Tierra, pero nunca con todos.

No hay mal que por bien no venga
Pero “no hay mal que por bien no venga”, y ante estas circunstancias, hemos de aprovechar las locuras del señor Trump para encontrar nuevos caminos de superación, de empleo, de salud física y mental, sin pensar más en los sueños del Norte, sino en lo que podemos hacer en nuestra propia tierra para mejorar nuestras condiciones de vida.

En primer lugar, hemos de buscar un gobierno que responda por los intereses de la mayoría, no por los de unos cuantos y menos extranjeros que han abusado hasta la saciedad de la gente de escasos recursos, sin que nadie los llame a cuentas, porque hasta hoy hacen lo que se les pega la gana; los banqueros son el mejor ejemplo de esta incalificable injusticia.

El nuevo gobierno de Estados Unidos da la pauta para que los países de América Latina, pobres como siempre, vean por sus propios intereses. Si de nacionalismos se trata, los mexicanos tenemos mucho que ofrecer. Hay que tomarle la palabra.

Prioridades del país
En primer lugar, si hemos de ordenar la casa, hay que combatir a fondo la corrupción, cáncer que corroe hasta los nervios más sensibles de la sociedad mexicana. Es inconcebible cómo desde el gobierno, el Ejecutivo y el Congreso, se difunden mensajes contra la corrupción, cuando ellos son los que la propician. Esto es el colmo del cinismo.

La desigualdad social es lacerante; ningún país puede superarse con un peso tan tremendo como es la disparidad entre pobres y ricos, entre poderosos y débiles, y menos cuando existen gobiernos que protegen a los primeros y olvidan a los segundos. Si queremos salir adelante como nación, hay que combatir la pobreza, pero en serio, con hechos, no con discursos demagógicos.

La inseguridad pública es manifiesta, y con ella la injusticia, la impunidad, que es necesario corregir y desterrar desde sus cimientos, no con nuevas leyes, que no sirven para nada, sino con hechos, con voluntad política.

Voltear para otros lados
Dice la sabiduría popular que cuando una puerta se cierra, otras se abren. Si a los gringos ya no les convino nuestra amistad (en su salud lo hallarán), los mexicanos tenemos desde luego otra muchas alternativas de alianzas, comercio y desarrollo con el resto del mundo. Los países hermanos de América Latina nos esperan con los brazos abiertos, lo mismo que Europa y Asia, sobre todo China con su enorme potencial.

¡Muchas gracias, señor Trump, por abrirnos los ojos!

javiermedinaloera.com
Javier Medina Loera es periodista.

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