La heroica defensa de Veracruz

Hoy que lamentablemente se han deteriorado las relaciones entre México y Estados Unidos, debido a las medidas unilaterales tomadas por el vecino país en cuanto a migración y comercio, es oportuno recordar uno de los hechos más sobresalientes de la Historia de México, ocurrido precisamente el 21 de abril de 1914.

Es sabido que los estadounidenses siempre han aspirado a tener a México dentro de sus dominios, por lo que el entonces presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, trató de aprovechar los problemas internos de México para intervenirlo militarmente. En abril de 1914 se presentaron las condiciones propicias para lograrlo, ya que por esas fechas la desunión de los mexicanos era manifiesta, con motivo de la Revolución.

El 9 de abril, la nave norteamericana Dolphin invadió las aguas territoriales mexicanas, en el Estado de Tamaulipas, con la consecuente captura de sus tripulantes por parte del Ejército mexicano. Esto era desde luego una provocación, de suerte que el comandante del escuadrón norteamericano, almirante Henry T. Maya, tomó en represalia el puerto de Tampico e izó la bandera estadounidense en ese lugar, exigiendo al Gobierno de México que se disculpara oficialmente.

México era gobernado entonces por el general Victoriano Huerta, quien pidió que el asunto se llevara a los tribunales internacionales de La Haya, pero el presidente Wilson, enterado de que el vapor alemán Ipiranga llevaba armas y pertrechos a Huerta y que desembarcaría en el Puerto de Veracruz, ordenó medidas para evitar el desembarco, por lo que la infantería de Marina norteamericana tomó la Aduana de Veracruz.

Dando una muestra de patriotismo, el pueblo de Veracruz trató de resistir la invasión tomando los civiles las armas para defender el territorio nacional. En la defensa del puerto participaron hombres, mujeres y niños, aunque estos no lograron impedir que los extranjeros tomaran la ciudad.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por la revista México Rural en su edición de abril de 2017.

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Sólo cuando tiene tunas…

“Sólo cuando tiene tunas lo vienen a visitar… ¡El nopal!”, gritaba el vocero de la lotería en la feria de mi pueblo cuando, ávidos de ganarse un premio, decenas de parroquianos se reunían en la plaza principal para apostarle a la suerte.

Hoy parece que las cosas no han cambiado.

Hace unos días, una amiga y paisana, Mary Arellano Ramos, de Totatiche, Jal., publicó en su página de Facebook algo que me llamó la atención:

“Hay cosas que no entiendo ni quiero entender –dice mi amiga. Simplemente aprovechen su fama, su éxito y su posición, pero por favor cuando vuelvan a ocupar ayuda (mi voto), no se les ocurra volver a venir tocar la puerta de mi casa ¡Así nomás!

“¡Ah! y sólo espero tengan buena memoria y no olviden que hoy se puede estar arriba, mañana quién sabe, y tengan en cuenta que si muchas o muchos están ahorita en donde están es gracias a la gente que creímos y confiamos en ustedes, pero ojalá nunca ocupen o se vean en la necesidad de pedir ayuda a alguien y sean ignorados…

“Ya los veré en unos meses tocando puertas y pidiendo apoyo. Je,je.”

Y agrega:

“Qué pena que haya tanta gente poco agradecida. Ya lo dije y lo sostengo. Lamentablemente por unos pierden muchos. La gente se gana en su momento, no nada más cuando se les ocupa. Dejen de ser hipócritas y oportunistas… He dicho”.

Recordé viejos tiempos
Este mensaje de mi amiga totatichense me hizo recordar viejos tiempos, de hace más de 50 años, cuando vivía yo en Temastián, delegación de Totatiche, a donde también llegaban toda clase de políticos prometiéndolo todo a cambio de votos, promesas que jamás cumplían, y no sólo eso, sino que, como dice mi paisana, nunca volvieron ni a dar las gracias, pero eso sí, muy prepotentes y exigentes con la gente pobre.

Por citar un caso, fue a principios de los años 60 del siglo pasado cuando llegaron a mi pueblo los promotores de campaña de un candidato a diputado. Preguntaron por un equipo de sonido y alguien les dijo que el único era el de mi padre, pues yo nada tenía, pero sabía manejarlo. Me dijeron que lo llevara al mítin en la plaza. Sin embargo, cuando hubo una pequeña falla (imagínense los tiempos y aquella tecnología), los “grillos” aquellos me maltrataron sin piedad, a sabiendas de que mi padre y yo colaborábamos sin ninguna retribución económica ni política.

Arriba el despertar
En fin, cosas de la política y de la vida.

De nueva cuenta, los políticos buscarán en los próximos meses el voto del pueblo, pero me alegra que ahora, al menos la gente de mi tierra, de mi región, el Norte de Jalisco, ya no esté tan dispuesta a darlo todo por nada como en aquellos días. Hoy exigen por lo menos que no se burlen de ellos, porque ya estuvo bueno. Felicidades a mi amiga y paisana Mary Arellano Ramos.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del domingo 7 de abril de 2017.

 

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El poder de la palabra

Desde tiempos muy remotos se busca demostrar que la palabra es más poderosa que las armas.

Se ha dicho y con razón que aquél que sabe manejar la palabra con mano vigorosa y sabia es sin duda más poderoso que el más poderoso de los hombres. Ejemplos de ello se han dado en México y en el mundo entero.

El argumento fuerte es que cuando muere la mano que empuñó la espada, se entierra a las dos juntas, de suerte que cuando la mano se convierte en polvo, la herrumbre se come a la espada.

Sin embargo, cuando la muerte cierra la boca de quien pronunció la palabra, ésta permanece libre y viviente, porque la muerte no tiene poder sobre las ideas, no puede aprisionarlas en la tumba.

De acuerdo con este principio, quienes cultivamos el lenguaje confirmamos que en ocasiones efectivamente las palabras suelen ser más poderosas que las armas.

Sin embargo, lamentamos que en estos tiempos, con la pérdida de valores morales, la palabra vale cada vez menos, porque se ha abusado de ella, sobre todo en política, donde muchos prometen lo que no esperan cumplir, de suerte que hoy la gente confía cada vez menos en discursos gastados y agotados.

Y es que muchos mienten por deporte, viendo sólo por sus intereses personales o de grupo.

Por lo tanto, necesitamos rescatar el verdadero significado de las palabras a través de la lectura y el trato honesto con la gente, evitando ante todo la mentira. Sólo así conoceremos su verdadera fuerza.

medinaloera.com.

 

Artículo publicado por la revista Doña Ofe en su edición de abril de 2017.

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