Espionaje gubernamental

El espionaje contra políticos y comunicadores no es nuevo en Jalisco, en México, ni en el mundo; seguramente se ha practicado desde tiempos inmemoriales en muy diversas latitudes, aunque en los últimos tiempos ha cobrado especial actualidad debido al uso de sistemas sofisticados, el digital entre ellos, para averiguar lo que al gobierno le interesa saber sobre determinadas personas y organizaciones.

Un testimonio de los años 80
A mediados de los años 80 trabajaba yo una tarde en el área de Redacción del periódico “El Informador” cuando recibí una llamada telefónica del licenciado Jesús González Gortázar, líder de la pequeña propiedad agrícola, quien de buenas a primeras empezó a lanzar pestes contra el entonces gobernador de Jalisco, Enrique Álvarez del Castillo, acusándolo de ser un hombre falto de palabra y de pantalones.

–“Usted sabe que yo no puedo publicar esto”, le contesté sorprendido.

–“No, no se lo digo para que lo publique, sino para que se escuche en Palacio Gobierno”, afirmó quien por aquellos días había tenido un serio altercado con el gobernador como consecuencia de unas candidaturas municipales que éste le había prometido y que al fin de cuentas no pudo cumplirle.

Ya desde entonces era del dominio público que en un local improvisado en la azotea del Palacio de Gobierno funcionaba una agencia de investigaciones que se encargaba de averiguar por vías “discretas” lo que al gobierno interesaba.

Veinte años después, durante el régimen de Emilio González, el colega periodista Ildefonso Loza Márquez le preguntó en una ocasión al cardenal arzobispo de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, si era cierto que él y el gobernador se comunicaban con frecuencia por teléfono para tratar algún asunto. El prelado respondió que sí, pero sólo para concertar alguna entrevista personal, no para tratar por teléfono asunto alguno, “porque hay arañas en el alambre” (sic).

La nota del “The New York Times”
Por lo tanto, no hay gran novedad en el espionaje de Estado que recién dio a conocer el periódico “The New York Times” contra defensores de derechos humanos, activistas y periodistas mexicanos por parte de diversas agencias gubernamentales, no sólo de la Federación, sino también de los estados.

Obviamente, el gobierno se apresuró a desmentir la noticia, diciendo que no hay prueba alguna de que esto ocurra. Sin embargo, el hecho de que sea difícil probar algo como esto, no demuestra su inexistencia.

Lo cierto es que desde hace mucho tiempo se habla de sistemas sofisticados para espiar a personas consideradas peligrosas por grupos gobernantes.

Acciones mal enfocadas
Desde todos los puntos de vista es condenable utilizar medios ilegales para obtener información de índole privada, pero peor todavía es que se utilicen estos métodos contra activistas de derechos humanos y comunicadores que sólo buscan el bien común.

Si el gobierno dispone de los recursos humanos, técnicos y jurídicos necesarios para realizar investigaciones que conduzcan a la prevención del delito, lo deseable sería que los utilizara para detectar a los verdaderos delincuentes y no contra quienes sólo hacen uso de libertades constitucionales en beneficio de la sociedad.

javiermedinaloera.com

 

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del domingo 25 de junio de 2017.

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Periodistas chinos en Jalisco

Periodistas chinos en Puerto Vallarta, Jal.

Gracias al programa de intercambio periodístico México-China, que desde hace años sostienen la Federación de Asociaciones de Periodistas de la República Mexicana (Fapermex) y la Asociación Nacional de Periodistas de China, la semana pasada visitaron Jalisco cinco periodistas pertenecientes al más alto nivel ejecutivo de la República Popular China.

En esta primera visita oficial de una delegación de periodistas chinos a Jalisco, participaron Zhou Xianan, director general de la Radio y la Televisión de la Provincia de Qinghai; Jin Lei, subdirectora de la Radio Nacional de China con sede en Beijing; Yan Bing, vicepresidente de la Asociación de Periodistas de Chongqing; Ma Wei, secretario ejecutivo de la Asociación de Periodistas de Liaoning, y Zhang Yang, directora general de la Asociación Nacional de Periodistas de China (Shanghai).

Lo que pudieron ver
La atención personal a los distinguidos visitantes correspondió al Club de Periodistas de Jalisco, A.C., que preside Moisés Mora Cortés, contando para ello con la valiosa colaboración de la Secretaría de Turismo de Jalisco y de la empresa Aeromar, entre otros patrocinadores.

Dada la brevedad de la visita (apenas dos días), fue necesario “apretar” el programa de tal suerte que sólo fue posible mostrarles algo del Centro Histórico de Guadalajara con sus principales edificios, entre ellos el Palacio de Gobierno, que conserva invaluables murales del pintor zapotlense José Clemente Orozco, así como un breve recorrido por la zona agavera de Tequila, otro por el centro de Tlaquepaque y un rápido viaje a Puerto Vallarta.

Los colegas chinos se mostraron interesados por la cultura, la economía, el tequila, la artesanía y las bellezas naturales del Estado, pero obviamente querían ver algo relacionado directamente con el ejercicio de su profesión, por lo cual, dentro del recorrido por el Centro Histórico de la ciudad se incluyó una visita al periódico El Informador, que celebra en este año el Centenario de su fundación.

Las grandes diferencias
Cabe anotar las grandes diferencias entre el periodismo de los chinos y el nuestro, ya que, para empezar, mientras nosotros contamos nuestras audiencias por miles, ellos lo hacen por millones (ni punto de comparación), aparte de que sus empresas tienden a integrar bajo una sola administración todos los canales de comunicación social como son prensa escrita, televisión, radio e internet, incursionando incluso en otros sectores de la economía como el turismo.

Sin embargo, mucho es lo que podemos aprender del ejercicio periodístico de unos y otros tanto en los aspectos técnicos como financieros, éticos y políticos.

De ahí que este intercambio entre México y China, que con tan buenos augurios se ha iniciado en Jalisco, podrá aportar extraordinarios frutos en los meses y años por venir, no sólo en el ámbito informativo, sino también en distintas áreas de la economía y particularmente del turismo, sobre todo ahora en que aquella gigantesca república oriental se abre al mundo con diversidad de oportunidades de inversión y comercio.

“Invitar a periodistas es la mejor promoción turística de Jalisco y la de menor inversión”, comentó sobre esta visita el destacado promotor turístico local Francisco Salas Montiel.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del domingo 18 de junio de 2017.

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Hagamos grande nuestro planeta otra vez

Uno de los peores errores cometidos por el presidente Donald Trump en el poco tiempo que lleva al frente del gobierno de Estados Unidos, es anunciar el retiro de su país del Acuerdo Climático de París.

Líderes políticos y sociales del mundo entero se pronunciaron de inmediato contra esta decisión, calificada por muchos como un gran retroceso en los esfuerzos realizados hasta hoy para preservar el medio ambiente y salvar a la humanidad de un colapso seguro.

Uno de los mandatarios que cuestionaron severamente la decisión del jefe de la Casa Blanca fue el presidente de Francia, Emanuel Macron, quien lanzó su propia campaña: “Hacer nuestro planeta grande otra vez”. Esto, en obvia referencia al eslogan del político estadounidense, que ofreció durante su campaña “Hacer América grande otra vez”.

Aseguran que Trump se enfureció al enterarse de la campaña de Macron, quien incluyó una bienvenida a todos aquellos que quieran hacer progresos en el cambio climático a través de una acción real:

“A todos los científicos, ingenieros, empresarios, ciudadanos responsables que se sintieron decepcionados por la decisión de los Estados Unidos: Vengan aquí con nosotros para trabajar juntos en soluciones concretas para nuestro clima, nuestro medio ambiente”, expresó el mandatario francés, quien se unió a la canciller alemana Angela Merkel, y al primer ministro italiano Paolo Gentiloni, para mantenerse firmes en el Acuerdo de París y rechazar las afirmaciones de Trump de que podría renegociarse.

A Trump no le interesa su pueblo
Incluso en estos temas tan universales, donde está de por medio el destino de la humanidad, Trump se sigue mostrando rabiosamente nacionalista, ya que, según dice, para él sólo cuentan los Estados Unidos, pero está claro que ni siquiera hace por defender a su pueblo.

En primer lugar argumenta que su decisión de abandonar el Acuerdo de París obedece a la necesidad de proteger a los trabajadores de la industria pesada estadounidense, lo cual es falso, porque su objetivo es disminuir costos de unas cuantas empresas contaminantes que, al ahorrarse gastos en tecnología anticontaminante, elevarán sus ingresos.

Asimismo, es claro que Trump no busca la salud y el bienestar de sus gobernados, porque de acuerdo con la estadística mueren cada año en los Estados Unidos cerca de 200 mil personas víctimas de la contaminación ambiental, principalmente por enfisema y cáncer.

Contra el progreso y la Historia
El hecho es que cuando todo el mundo necesita con urgencia mayores esfuerzos para reducir los niveles de contaminación del aire, del agua y el suelo y frenar el cambio climático que amenaza la existencia no sólo de los seres humanos, sino también de los animales y las plantas, sale Trump con la puntada de sacar a su país del Acuerdo Climático. Esto no es otra cosa que oponerse al progreso y regresar el reloj de la Historia, una grave irresponsabilidad. ¿Se saldrá con la suya? No es fácil, porque aparte de la protesta mundial contra esta locura, ha encontrado muy seria oposición en su propio país.

javiermedinaloera.com

 

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del domingo 11 de junio de 2017.

 

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La lectura, remedio contra la soledad

Miguel de Montaigne.

Es Miguel de Montaigne, ilustre escritor francés del siglo 16, creador del ensayo moderno, contemporáneo de Cervantes en España y de Shakespeare en Inglaterra, quien en uno de sus valiosos trabajos recomienda la lectura como eficaz remedio contra una de las enfermedades más dolorosas de todos los tiempos: el aburrimiento y la soledad.

Decía Montaigne que cuando él se sentía agobiado por la soledad, acudía a la lectura para remediarla, lo cual le daba buen resultado. Y menciona desde luego a muchos de sus autores favoritos (debió tener una de las mejores bibliotecas europeas de su tiempo), sobre todo clásicos griegos y latinos.

En pleno siglo 21 la gente sigue quejándose por la soledad, especialmente los adultos mayores que han perdido a su pareja, a sus padres y a muchos de sus amigos. Los especialistas en el tema, sobre todo los geriatras, no dejan de aconsejar una serie de medidas para afrontar este problema, que suele desembocar en tristeza y depresión continua.

Si bien es cierto, existen numerosas formas de combatir la soledad, como son la convivencia familiar, las reuniones con amigos, los viajes, actividades culturales, etcétera, la gente que ama los libros tiene en ellos su mejor apoyo para las horas de soledad, de aburrimiento, de tristeza y depresión.

Comprendo que muchos mexicanos no han podido adquirir el valioso hábito de leer, pero como he insistido en esta columna, nunca es tarde para empezar. Ahora disponemos hasta de audio-libros, para quienes sufren problemas de visión. Estoy seguro que cualquier esfuerzo que hagamos en este campo, dará buenos resultados.

Vamos a leer porque el saber te hace valer.

javiermedinaloera.com

 

Artículo publicado por la revista Doña Ofe en su edición de junio de 2017.

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Readaptación social olvidada

Penal de Puente Grande, Jal.

Más de 30 años han transcurrido de la fecha en que los jaliscienses soñamos que los criminales tendrían ya el marco físico y legal adecuado para rehabilitarse y ser útiles a la sociedad, abandonando para siempre su tendencia y placer por el delito.

Este fue sin duda uno de los sueños imposibles a los que recurrimos la mayoría de los seres humanos cuando sentimos la urgente necesidad de que las cosas cambien; el problema es que el gobierno no siempre pone lo que está de su parte para que esto suceda.

Lo cierto es que a la fecha las cárceles jaliscienses y otras muchas del país siguen siendo escuelas del delito, como siempre lo fueron, donde no se rehabilita ni readapta a nadie, sino que por lo contrario, se ensayan nuevos métodos para ofender constante y sistemáticamente a la sociedad.

Fue en tiempos del gobernador Flavio Romero de Velasco –uno de los mejores en la historia de Jalisco—cuando se suscitó una tremenda masacre de reos en el antiguo Penal de Oblatos (venganzas y rencores entre los mismos reclusos), lo cual hizo pensar a este ilustre gobernante en la necesidad de reformar todo el sistema penitenciario del Estado.

Y fue así como no sólo se construyeron nuevos edificios en Puente Grande para alojar separadamente a los diversos reclusorios, sino que además este gobernador mandó traer a los mejores especialistas de aquel tiempo, residentes en la Ciudad de México, para instrumentar el sistema de readaptación social de los delincuentes.

A fines de su gobierno, en 1982, Romero de Velasco había sentado las bases, tanto físicas como jurídicas, para que quienes cometieran algún delito tuvieran la oportunidad de rehabilitarse en los reclusorios y volver a la sociedad ya readaptados.

Sin embargo, como decía el escritor y filósofo francés Voltaire, las cosas no siempre suceden como los sabios piensan. Hay quienes simplemente hacen lo que mejor les conviene, entre ellos muchos políticos que no creen en otra cosa más que en sí mismos y en sus intereses.

De esta manera llegamos a 2017 cuando se dan a conocer detalles de una “narcopachanga” celebrada en el Penal de Puente Grande en junio de 2013, en la que cualquier idea de rehabilitación y readaptación social queda absolutamente borrada. En dicho festejo se manifiesta más que nunca la corrupción de funcionarios, que muy lejos estaban y están ahora de pensar en la readaptación social de los delincuentes.

Nunca el pasado fue mejor, dicen algunos, pero en este caso me atrevo a decir que sí.

javiermedinaloera.com

 

Artículo publicado por la revista Portada en su edición de mayo de 2017.

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El presidente ordena, ¿pero quién le escucha?


Lejos, muy lejos, quedaron los tiempos en que al presidente de México se le escuchaba con atención y era obedecido a la brevedad posible, incluso ante la más simple sugerencia. Una recomendación del primer mandatario, ya no digamos una petición concreta, era atendida como una orden, y ay de aquél que hiciera caso omiso de ella o que no supiera interpretarla.

Aquella época, claro está, era la del autoritarismo presidencial que surgió con la conformación del monopolio del poder, al término de la etapa armada de la Revolución, y que perduró hasta fines del siglo pasado, es decir, alrededor de 70 años en que predominó el gobierno de partido único.

Entonces no necesitaba el presidente ni siquiera de dar órdenes directas y contundentes, aunque a veces lo hacía; bastaba que hiciera una declaración pública sobre algo que no le gustaba dentro de la administración en cualquier nivel de gobierno, federal, estatal o municipal, para que los funcionarios responsables de cada área se dedicaran de inmediato a resolver la cuestión, porque conocían muy bien las consecuencias de no hacerlo.

Y esto contaba no solamente para los secretarios de Estado, jefes de departamento, directores generales o cualquier otro funcionario de la Federación, sino también para los poderes Legislativo y Judicial, senadores y diputados, por un lado, y magistrados y jueces, por el otro, atentos siempre a la menor indicación presidencial. En una palabra, había gobierno.

Pero las cosas cambiaron
Sin embargo, a partir de la alternancia del poder, hace ya 17 años, el presidente de la República hace recomendaciones, con frecuencia pide y hasta ha llegado a protestar contra las cosas que funcionan mal en el país, pero no se ve que le hagan caso ni sus colaboradores más cercanos. ¿Cuántas veces se ha referido el presidente a la corrupción, a la impunidad y a la injusticia?, ¿y qué es lo que ha cambiado? Nada, por el contrario, muchos problemas que agobian a los mexicanos tienden a empeorar, sin que se aprecie ninguna perspectiva de solución.

Falta autoridad y estructura
Además de falta de voluntad política para ejercer los actos de autoridad, es evidente la ausencia de una estructura administrativa que se encargue de evaluar y dar seguimiento a cada acción gubernamental, a medida que se vaya ejecutando, para que se cumpla en tiempo y forma, de acuerdo con normas y plazos preestablecidos. Y esto no solamente a nivel federal, sino también en los Estados y municipios.

Tiene que haber responsables directos de llevar a cabo cada una de las tareas encomendadas por el presidente, el gobernador o los ayuntamientos, y tienen que establecerse además los castigos pertinentes contra los funcionarios o empleados que desacaten las decisiones de la autoridad legítimamente constituida.

En conclusión, qué bueno que se aleja el autoritarismo y qué bueno también que llega la democracia, la alternancia en el poder, pero necesitamos mucho más que propaganda oficial, cuentas alegres o simples declaraciones, recomendaciones, quejas o sugerencias para salir de este atolladero. Por lo visto, ya ni las protestas funcionan.
javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del domingo 28 de mayo de 2017.

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