Confusión electoral


Por vez primera en la Historia de Jalisco, las próximas elecciones políticas serán un verdadero galimatías que creo no entienden ni entenderán los mismos políticos, menos los novatos en estos menesteres, por lo que prácticamente será imposible atinar en la elección correcta de nuestros gobernantes.

Por principio de cuentas, hay un candidato presidencial, Ricardo Anaya, del Frente formado por los partidos Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y del Movimiento Ciudadano (MC), que apoya a tres candidatos a gobernador en Jalisco, de suerte que si un día llega, por ejemplo, a Guadalajara, respaldará al candidato del MC, Enrique Alfaro, pero si al día siguiente se presenta en Lagos de Moreno, podrá pronunciarse por Miguel Ángel Martínez, del PAN, y si después viaja a Autlán, apoyará a Carlos Orozco, del PRD.

Así las cosas, si para el mismo Anaya y quienes lo postulan resulta un completo galimatías este asunto, imagínense ustedes en qué plan pondrá a los electores jaliscienses que suponemos están mucho menos informados que él en cuestiones políticas; simplemente, no hallarán qué hacer.

En iguales circunstancias se encuentra el candidato presidencial del PRI, José Antonio Meade, quien tiene también tres candidatos a gobernador de Jalisco postulados por los partidos que lo apoyan, entre ellos Miguel Castro, del PRI, y Salvador Cosío, del Verde.

El caso de Morena
El caso de Morena es diferente porque en este partido, que abandera Andrés Manuel López Obrador, con el respaldo del Partido del Trabajo (PT) y Encuentro Social (ES), se logró por lo menos una conciliación para que no hubiera candidatos a gobernador de Jalisco que compitieran con el de Morena, que es Carlos Lomelí, de suerte que los partidarios del Peje no tendrán problema en votar sin confusión alguna para presidente de la República y gobernador del mismo partido.

Lo que sucede es que ahora los candidatos presidenciales manejan sus campañas en bloques de tres: el PRI, con José Antonio Mead al frente, tiene el respaldo del Partido Verde y del Panal. A su vez, Morena forma alianza con el PT y ES, mientras que el PAN lo hace con el PRD y el MC, en una confusión política e ideológica jamás vista en la Historia de México.

No hay vergüenza
¿Dónde quedaron los principios ideológicos, los antecedentes históricos que en un tiempo dieron sustento a la creación y desarrollo de las diversas corrientes políticas de México?

Pero eso no es lo peor: A raíz de la confusión provocada por el afán de poder de políticos que participan en esta contienda, desaparece la posibilidad de hacer propuestas concretas y efectivas para el desarrollo del país, estados y municipios, porque si siempre ha sido difícil tomar decisiones entre pequeños grupos, imaginen ustedes las ollas de grillos que se forman cuando intervienen líderes de diversos partidos que se ostentan como nacionales.

Votar por los más congruentes
Ante esta situación, lo que conviene es votar por los políticos nacionales y locales que muestren mayor congruencia en sus candidaturas y en sus propuestas.

javiermedinaloera.com

 

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del lunes 16 de abril de 2018.

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Leer mientras esperas


En anteriores artículos comenté las grandes diferencias que hay entre los pueblos que leen mucho y los que casi no leemos, como es el caso de México, donde estamos muy por abajo del nivel económico, social y cultural de otros países.

El caso es que hace unas semanas fui a pagar mi impuesto predial en una de las oficinas recaudadoras de Guadalajara, donde había filas de más de 200 personas, en su mayoría de la tercera edad, muchas de ellas esperando en pleno sol, de pie en la banqueta.

Cuando ya nos pasaron a la antesala, donde había no menos de 100 contribuyentes debidamente sentados, observé que sólo dos de ellos, un hombre y una mujer, tenían un libro en la mano, y de vez en cuando lo abrían para leerlo.

Días antes había acudido a mi cita médica de rutina, en el Seguro Social, donde en la antesala vi a más de 50 pacientes esperando ser llamados por su médico, pero sin ocuparse en nada.

Pensé entonces en la gran oportunidad que tenemos los mexicanos de aprovechar los tiempos de espera en oficinas y consultorios y también en los medios de transporte, como son los autobuses, el tren eléctrico o el avión, para leer lo que nos guste, no sólo la novela favorita, sino también la revista o el periódico.

Ojalá que adquiramos y mantengamos la sana costumbre de leer mientras esperamos cualquier cosa, porque hay que aprovechar el tiempo lo mejor posible. “El tiempo perdido los santos lo lloran”, dice el viejo refrán.

Vamos a leer porque el saber te hace valer.
javiermedinaloera.com

Artículo publicado por la revista México Rural en su edición de abril de 2018.

 

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Campañas, ¿cómo aguantarlas?

Ante las campañas políticas que se inician, en su mayor parte de ataques y contraataques personales, alejadas de toda propuesta positiva, y aceptando de antemano mi afición por estar informado (como periodista lo bombardean a uno por todas partes), pedí a mis amigos de Facebook su opinión sobre cómo podría aguantar estos tres meses de horror que se avecinan.
Menos mal que a nuestro pueblo no le falta el sentido del humor. Si no fuera por esto… Me agradó recibir decenas de respuestas, entre las cuales anoto las siguientes:

A gozar de la vida
María J. Enríquez.- Pues, Javier, hágase gordito y póngase gordito, qué más.
Fernando Romo.- Vete a Europa los tres meses, la pura vida.
Jorge Gómez.- Vete al mar.
J. Jesús López Bueno.- Yo viajaré a New Zeland los próximos tres meses.
Luis Alberto.- Orar e intervenir.
María Olvera Cortés.- No las lea, ni las vea. Hay otros muchos temas importantes que compartir.
Irma Aparicio.- Yo no veo TV ni escucho radio. Veo películas y escucho sólo la música que me gusta.
Marco Vega Michel.- Que voten quienes realmente participan y aportan a la economía del país. No es justo que quienes viven de los programas sociales sean quienes deciden sobre todos los demás que trabajamos.

Campañas aburridas
Roberto Franco Loza.- Si las campañas fueran de propuestas y debates serían interesantes, pero sólo son de lodo y mentiras, por eso enfadan y molestan.
Tila Villalobos.- No te desgastes, no sufras, para todo hay solución menos para la muerte.
Fer Humo Fercho.- Haga su propia campaña y listo.
Fernando Díaznavarro.- La posibilidad de democracia en México sigue en pañales.
Luis Felipe Quintero.- Aguantar esto y luego aguantar al que quede elegido, todo un calvario.
Jorge Mendoza.- Pues nosotros, el pueblo, somos los culpables de todo esto, dinero tirado a la basura.
Yeshua S. Cruz.- La solución, tres meses en Disneylandia.

Atienda a su familia
Rolando Pingo Flores.- Quédese usted en casita, gozando del calor de su querida familia y sin preocupaciones.
Sandra Alicia Figueroa.- Yo me voy a mi rancho, me encierro y viva la paz.
Fernando D´Sandi.- Cuando empiezan las campañas siempre digo “esa película ya la vi”, y me refugio escribiendo.
José Luis Arrieta Cabrera.- Hazte político.
Álvaro Belloso de Anda.- Pues nada más ignóralas.
Carlos Prospero.- Apaga tu radio, tu TV, cierra tu Facebook y tu correo, y vete a Melaque o a San Blas.
Juan Diego Torres Cabral.- Vete a Temastián, sin celular o cualquier otro chisme electrónico.
Bertha Castellanos.- Desconectarnos de los medios, hacer la sinergia ignorando y posteando información de otros temas, no compartir nada de campañas.

Hazte partidario del Peje
Rubén Bautista.- Hazte partidario del Peje y, ya enajenado, lo disfrutas.
Mario de Santiago.- La razón más propia para sí aguantar, sería que tú fueras candidato, estimado Javier.
Alfonso Gómez Rico.- Ahí se nota lo grande que es nuestro país, tiene dinero de sobra hasta para botarlo en tonterías.
Fernando Garza.- Está “camión”.

javier medinaloera.com

Articulo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del lunes 9 de abril de 2018.

 

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El verdadero peligro para México

 


Siempre que en una sociedad se presenta la sistemática violación del Estado de derecho, donde la violencia, la injusticia, la corrupción y la impunidad toman el lugar de las leyes, existe el riesgo de caer en la ingobernabilidad, es decir, en un estado en el que sólo puede predominar el más fuerte.

Esto no quiere decir que los criminales se entronicen automáticamente en el poder, lo que también puede suceder, sino que en el caos resultante de la violación de la ley, sin que nadie ponga remedio a ello, algún líder político, quizás apoyado por las fuerzas armadas, podría en algún momento llenar los vacíos de poder y tomar el control del gobierno.

Nada nuevo en el mundo
Esto no es nuevo aquí ni en muchos otros lugares de la Tierra, pues la Historia ha demostrado a través de miles de años que ahí donde se pierde el respeto a las normas de convivencia social, entre las que destacan las leyes constitucionales, sobreviene el caos social y político, de lo cual resulta frecuentemente la dictadura.

Si alguien dijera que estoy en un error, simplemente me remontaría a la segunda década del siglo pasado en México, donde el gobierno del demócrata Francisco Madero cayó en tal situación de desprestigio ante la sociedad que provocó el arribo de una dictadura en manos del general Victoriano Huerta, con el apoyo de nuestros siempre acomedidos vecinos (los Estados Unidos).

La letra muerta de la ley
Lo que en estos días sucede en Jalisco y en México, donde la inseguridad pública ha llegado a niveles insospechados, con infinidad de homicidios impunes, igual que el deterioro del medio ambiente, donde todo el mundo ve con la mayor pasividad la muerte del Río Santiago, el más importante del Occidente del país, además de la ignorancia y la pobreza que agobian a la mayor parte de la población, no hay duda de que los grandes problemas sociales nos han rebasado, sin que por el momento se vean señales de solución.

En este sentido, la ley se ha vuelto letra muerta, sin que nadie en el gobierno ni en la sociedad muestre verdadera voluntad para rescatarla. Hay desde luego organizaciones sociales que por lo menos muestran interés por remediar las cosas, pero esto no es suficiente.

Asimismo, existe en el ambiente un proceso de campañas electorales donde políticos de diversos partidos prometen cambiar las cosas, pero sin seguridad de que esto pueda suceder, porque la gente ve en estas promesas sólo propaganda encaminada a sumar votos en favor de tales o cuales candidatos.

El verdadero peligro
Lo que podemos concluir es que sería muy peligroso para la sociedad mexicana exponerla, como ahora sucede, a un estado de ingobernabilidad donde el caos resultante daría lugar a una dictadura inconcebible en los tiempos actuales, y esto no solamente en la perspectiva histórica (pues ya hemos pasado por varias de ellas) sino también en el contexto del actual panorama político internacional, donde las dictaduras no tienen aceptación alguna.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del lunes 26 de marzo de 2018.

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