Los retenes, mal necesario


Fue necesario que los delincuentes acabaran con la vida de seis policías, cuatro de Guadalajara y dos de Zapopan, para que las autoridades federales, estatales y municipales se decidieran finalmente a reestablecer en esta zona metropolitana retenes policíacos, con el fin de detectar y retirar las armas que portan por las calles los criminales.
Claro está que estos operativos de seguridad representan una molestia para los ciudadanos que nada tienen que ver con las organizaciones criminales, pero ante las dimensiones que han alcanzado las actividades delictivas, no hay otra alternativa que tolerar estas molestias, sobre todo cuando es bien sabido que el que nada debe, nada teme.
No es la primera vez
Tampoco es la primera vez que las autoridades locales se deciden a instalar retenes para frenar el tráfico de armas. Ya en otras épocas de la historia se adoptaron medidas similares que dieron buen resultado, especialmente durante el gobierno de Flavio Romero de Velasco, uno de los gobernantes que más ha hecho por la seguridad de los jaliscienses.
Precisamente, durante su toma de posesión como gobernador, a fines de los setenta, al anunciar que no habría tregua en la lucha contra los criminales, Romero de Velasco pronunció aquella famosa frase de que “los delincuentes portan pistolas del tamaño de su miedo”, y de inmediato emprendió la campaña de despistolización que redujo significativamente el índice de criminalidad en el Estado.
Respeto a los derechos humanos
La principal preocupación social manifestada ante estos operativos de seguridad es que atentan contra los derechos individuales, porque incluso hay quienes argumentan que los vehículos deben considerarse prolongación del domicilio de las personas, donde sí se permite guardar armas para legítima defensa de sus dueños.
Sin embargo, en una ocasión, interrogado al respecto, el presidente fundador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco, Lic. Carlos Hidalgo Riestra, expresó que los derechos humanos son perfectamente compatibles con los operativos de seguridad pública, de suerte que, no por temor a atentar contra estos derechos se debe dejar indefensa a la sociedad ante los delincuentes.
Autoridades muy lentas
En la integración de los retenes participan policías del Estado, de los municipios y de la federal, además de observadores de la Comisión de Derechos Humanos que estarán al pendiente de que no se cometan abusos contra los ciudadanos, máxime que, se supone, la policía no detendrá indiscriminadamente a todos los automovilistas, sino sólo a los que sean sujetos de sospecha o reporte.
Aquí lo importante es que el automovilista, cualquiera que sea el caso, esté siempre dispuesto a colaborar con la autoridad, porque como señalaba al principio, quien nada debe, nada tiene qué temer, además de que estará cooperando en una acción de vital importancia para la sociedad como es la seguridad pública, que en los últimos años se ha salido completamente del control del gobierno.
Con estos retenes las autoridades demuestran que son demasiado lentas para adoptar las medidas que exige la sociedad, pero vale más tarde que nunca. ¡Enhorabuena!
www.javiermedinaloera.com

Artículo publicado en el semanario Conciecia Pública en su edición del lunes 17 de septiembre de 2018.

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Sólo las ideas perduran


Un viejo amigo escritor me dijo un día: “Nos gusta escribir para tratar de detener el tiempo y no morir del todo”. Esto es cierto, porque de acuerdo con la naturaleza de las cosas, todo caduca, todo se acaba, excepto el pensamiento, es decir, las ideas perduran mientras haya alguien que las recuerde.
Cierto es que también las ideas cambian a través de los tiempos, pero en el fondo, como decían antiguos filósofos: “Pueden acabar con mi vida, pero no con mi pensamiento”.

Los amantes de riquezas
Vemos a nuestro alrededor personas que creen tener la clave de la felicidad basada en bienes materiales, en la acumulación de riquezas, de lujos y cosas superfluas¸ sin pensar jamás en los placeres intelectuales que son de mayor permanencia.
Tales individuos olvidan que nada se llevarán al otro mundo, ya que al morir volverán a la tierra que los vio nacer tan solos y despojados como llegaron, igual que todos los demás mortales, por más pobres que hayan sido.
En cambio, algunos podrán ofrecer a la posteridad por lo menos sus buenos ejemplos, así como las ideas que a lo largo de la vida lograron convencer a otros. Esto es más perdurable.

Poderoso caballero, don dinero
No rechazo los bienes materiales, porque estos son buenos auxiliares en la vida, pero insisto en que hemos de utilizarlos con medida. Lo digo porque he conocido a gente muy rica que supo y sabe para qué es el dinero, y lo usa con criterio, con criterio humano, tratando de servir a los demás. Estoy convencido de que esto es lo mejor para la tranquilidad de todos.
El problema es que lo material está condenado a perecer, empezando por nosotros mismos, que somos y seguiremos siendo biodegradables, igual que los demás animales y plantas de la naturaleza. No hay otra opción: somos perecederos; tarde o temprano rendiremos cuentas a la madre Tierra. Y ella es justa y pareja.
Más todavía, ni el mundo mismo con sus joyas y todo lo que comprende ese reino, son eternos; tarde o temprano también se acaban o se transforman.
Esto nos lleva a una conclusión:

Sólo el pensamiento permanece
El pensamiento humano puede ser eterno si lo elevamos a la idea de Dios, creador de todo, pero si insistimos en destruir nuestra propia naturaleza como ahora lo hacemos con la terrible contaminación que propiciamos y el cambio climático, no hay manera de conservar ni siquiera las ideas.
Desde tiempos remotos el hombre buscó la inmortalidad, el elixir de la eterna juventud. El miedo a la muerte ha dominado gran parte del pensamiento humano, pero hasta la fecha nadie, ni los más poderosos del mundo, han dado con la clave para vivir eternamente.
Claro que ha habido muchos intentos desde la antigüedad y en los tiempos modernos, incluso por parte de instituciones científicas del mayor prestigio, para encontrar la manera de proyectarnos en el Universo y descubrir sus secretos, pero lamentablemente nada se ha concretado; sólo hay especulaciones.

javiermedina loera.com

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del lunes 10 de septiembre de 2018.

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Jalisco, su origen gallego

 


Galicia

Resulta que muchos mexicanos, entre ellos jaliscienses, acostumbramos hacer bromas a costa de los gallegos, tratándolos como escasos de luces o ingenuos, por no decir tontos. Sin embargo, pasamos por alto que no pocos de ellos son nuestros ancestros, que en algún momento de la historia (300 años de coloniaje español) se avecindaron en esta entidad, llamada en sus orígenes precisamente la Nueva Galicia.

Entre los comediantes de moda no faltan los chistes sobre gallegos, a quienes, sin base alguna, suelen tratar de la peor manera, sólo porque esto ha sido tradicional.

Cabe aclarar, desde luego, que entre los fundadores de Guadalajara, en 1542, de acuerdo con los antiguos cronistas, hay extremeños, castellanos, vizcaínos, andaluces, montañeses y portugueses, pero nadie menciona a los gallegos, que muy probablemente llegaron tiempo después, a lo largo de la Colonia, para poblar amplias regiones de Jalisco.

Apellidos muy conocidos
Así las cosas, hoy nos comunicamos habitualmente con personas de apellidos gallegos tan conocidos como García, González, Rodríguez, Fernández, López, Martínez, Sánchez, Pérez, Gómez, Ruíz, Díaz, Álvarez, Romero, Alonso, Gutiérrez, Torres, Domínguez, Vázquez, Ramos, Gil, Ramírez, Blanco, Suárez, Castro, Iglesias, Núñez, Garrido, Castillo, Cortés, Guerrero, Prieto, Méndez, Gallegos, Vidal, Cruz, Herrera, Peña, Campos, Fuentes, Nieto y muchos más.

Algunos de estos apellidos llenan la mayor parte del Directorio Telefónico de Jalisco y de México, y pese a ello seguimos haciendo bromas a costa de los gallegos.

Lo cierto es que Galicia representa hoy una de las regiones más progresistas de España, de la cual los jaliscienses hemos de sentirnos orgullosos, porque vive ahí gente talentosa, con el sentido común que hace falta en otros muchos lugares de la Tierra.

Galicia en estado puro

Paso a narrar una anécdota de mi colega y amigo español José María Navlet, que contó hace poco tiempo en Facebook, y que me llamó la atención debido a su actualidad para los jaliscienses:

“Volviendo a Galicia por una autovía cualquiera, me desvío para hacer un descanso en una estación de servicio y en la cafetería anexa observo al entrar un cartel que indica: “Tenemos WiFi.

“Después de pedir un cortado le digo a la camarera:

“-He visto que tienen wifi, ¿podría darme la clave?

“La camarera: -Eso depende.

“- Perdón… ¿Entonces no tienen wifi?

“Lc. -Eso depende.

“-Disculpe pero… ¿De qué depende que tengan wifi?

“Lc: Que la clave es eso depende. Todo seguido y en minúscula.

Conclusión

Como podemos ver, los gallegos de la España contemporánea, y sin duda sus ancestros que poblaron estas tierras jaliscienses, no tenían nada de ingenuos, como normalmente se considera, sino un doble sentido muy especial que con frecuencia se manifiesta en nuestras comunidades y en el mundo entero.

En otras palabras, antes de opinar sobre un pueblo, raza o condición humana cualquiera, tratemos de averiguar sus antecedentes, su historia, formas de ser y de pensar, porque de otro modo nos exponemos a graves errores, y más en estos tiempos en que la comunicación se ha vuelto universal.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del domingo 2 de septiembre de 2018.

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