Diputados negligentes

 

Palacio Legislativo de Jalisco.

A las ya tradicionales críticas enderezadas contra los diputados locales, sobre todo cuando se hacen de la “vista gorda” al encontrar inconsistencias en la revisión de cuentas públicas de Estado y municipios, se suma ahora la negligencia que muestran en el análisis y aprobación de numerosas iniciativas de ley, de vital importancia para los jaliscienses.

Reciente nota de prensa señala que la actual Legislatura de Jalisco tiene 277 iniciativas de ley atoradas en comisiones, de las cuales 142 fueron presentadas entre 2015 y 2016, correspondiendo el resto a propuestas ingresadas de enero a mayo de este año.

Entre las iniciativas que ni siquiera se encuentran en primera lectura y continúan en estudio figura la presentada en mayo del año pasado para la creación de una Ley de Centros de Tratamiento y Rehabilitación de Adicciones del Estado de Jalisco. Tal proyecto se presentó a sólo días del operativo en el Centro de Rehabilitación de Tonalá, en el que fueron rescatadas 271 personas con problemas de hacinamiento, golpes y tortura.

Pero también está pendiente la aprobación de leyes tales como la de Justicia Administrativa y del Instituto de Pensiones del Estado, así como la que busca sancionar el acoso sexual cibernético, la que pretende dar autonomía a la Fiscalía General, la del Observatorio Ciudadano de Violencia Contra las Mujeres, la que busca regular el uso indiscriminado de escoltas en el Estado y modificaciones a la Ley de Obra Pública y a la Ley de Fiscalización, además de proyectos relacionados con el Poder Judicial, materia electoral y el Sistema Local Anticorrupción.

Las cosas en Palacio van despacio
No obstante el evidente interés público de todas estas iniciativas que buscan mejorar la administración general del Estado y sus municipios, en beneficio de la población, resulta que las cosas en palacio (en este caso el Palacio Legislativo) caminan despacio, y al parecer no hay manera de que nuestros legisladores tomen conciencia de la urgente necesidad de resolver los problemas sociales que se acumulan.

Y esto no se debe a que los señores diputados estén mal remunerados, pues prácticamente ganan lo que quieren, sin que nadie se atreva a pedirles cuentas de lo que gastan. Es decir, tiempo les sobra, y bien pagado, para que asuman sus responsabilidades de manera oportuna y también en forma, pues cuentan además con una nube de asesores en toda clase de especialidades, que también devengan sueldo.

Antes tenían gobierno
Hubo una larga época dentro del sistema autoritario que tanto se ha criticado, en que los gobernadores en turno les ordenaban a los diputados cuándo y cómo hacer las cosas, ajustándolos además a presupuestos mínimos, pero ahora en que gracias a la democracia se gobiernan solos, hacen lo que se les pega la gana.

De acuerdo con la ley, los diputados no son otra cosa que representantes o empleados de la ciudadanía, que es la que debe exigirles cuentas, pero no parecen existir hoy los canales adecuados para ello. Tal función la han asumido por vía de mientras los partidos políticos, pero éstos velando sólo por sus intereses.
javiermedinaloera.com

 

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del domingo 21 de mayo de 2017.

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