Barrer de arriba para abajo


Ciertamente, hubo pocas ideas valiosas en el reciente debate presidencial, pero lo peor es que tan escasas ideas no merecieron la atención de nadie. Una de ellas fue la del candidato de Morena, Andrés Manual López Obrador, cuando al hablar sobre la corrupción dijo que es necesario barrer de arriba para abajo, como en las escaleras (idea que, no por repetida, deja de tener valor).

López Obrador se refería obviamente a la necesidad de combatir la corrupción desde las más altas esferas del poder, empezando por el presidente de la República y sus más cercanos colaboradores, secretarios, gobernadores, magistrados, senadores, diputados, alcaldes y demás, porque de otra manera es imposible acabar con ella.

Aclaró algo fundamental: que la corrupción en México no es cuestión de cultura, como lo han señalado importantes funcionarios, sino que es propiciada desde las más altas esferas del poder, por lo cual se requiere barrer de arriba para abajo, como él piensa hacerlo si llega a la Presidencia.

No le agarraron la palabra
Lamentablemente, los demás candidatos que intervinieron en este debate no le agarraron la palabra, porque no les convenía en función de sus intereses políticos y económicos, o porque estaban más ocupados en desplazarlo como puntero de esta contienda con infinidad de ataques personales.

En el mismo sentido, casi todos los medios de comunicación se fueron con la finta de hablar sobre ganadores del debate por el recurso oratorio, sin llegar al fondo de las ideas.

Los candidatos que intervinieron no sólo soslayaron la propuesta de López Obrador, de combatir la corrupción de arriba para abajo, lo que merecía y merece profundo análisis (porque no es fácil emprender y ganar juicios políticos contra los más altos funcionarios del Estado), sino que uno de ellos ,“El Bronco”, llegó a la estupidez de proponer mocharles la mano a los ladrones.

Imagínense ustedes si a todos los ladrones mexicanos, políticos o no políticos, les mochan las manos, nos convertiríamos, como bien lo dijo alguien, en un país de mancos.

¿Justicia sólo para carteros?
En mis primeros años como reportero, por los años 60 del siglo pasado, me invitaban a formar parte de jurados populares para dictaminar sobre delitos cometidos por humildes burócratas, entre ellos algún cartero que se atrevió a violar la correspondencia a él encomendada, y recuerdo muy bien que todos los miembros de aquellos jurados, por unanimidad los declaramos inocentes. Siempre concluíamos que los verdaderos sinvergüenzas no eran los pequeños burócratas, como tampoco lo son hoy hombres y mujeres que sustraen algún alimento en los mercados para darles de comer a sus hijos, sino los que están arriba, tanto en el sector público como en el privado, que abusan de su poder para explotar a los de abajo.

Un análisis desapasionado y serio
En conclusión, la propuesta de López Obrador amerita un análisis desapasionado y serio de los mexicanos para combatir el terrible cáncer de la corrupción, porque barrer de arriba para abajo, como él lo propone, no es nada fácil en este país.

 

javiermedinaloera.com

 

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del lunes 23 de abril de 2018.

 

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