El periodismo nuevo: En casa de cristal

Periodistas Digitales

   Gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación, hemos entrado a una época de profundos cambios en las formas de hacer periodismo. Pasaron los tiempos en que los editores de noticias podían decidir, sin riesgo de reclamos por parte de sus lectores o audiencias, qué publicar y qué ocultar. Las redacciones de los medios de comunicación tradicionales, prensa, radio y televisión, ya no son ni serán jamás oscuros conciliábulos donde unos cuantos resuelven qué es lo que la gente debe saber. Hoy vivimos en casa de cristal, y tratar de sustraernos a esta realidad es simplemente suicida si hemos de seguir hablando de periodismo profesional.

   El hecho es que más de la mitad de los mexicanos nos comunicamos ya por Internet, aumentando 10% anual su incorporación a la Red. Los medios, y con ellos la forma de hacer periodismo, cambiaron radicalmente. Con Internet, los blogs y las redes sociales, el periodismo ya no es el de antes y nunca más lo será; el monólogo de los medios tradicionales ha pasado a la historia; al periodista que no esté dispuesto a bajarse de su pedestal y dialogar con sus lectores, con sus audiencias, le conviene más dedicarse a otra cosa. Los periodistas hemos pasado del monólogo al diálogo, al escrutinio inmediato de las ideas, querámoslo o no.

 En política ya sólo cuentan los hechos

  Esto impacta necesariamente en muchas actividades, entre ellas la política. Con el hecho de vivir en casa de cristal, gracias a la infinidad de dispositivos electrónicos en manos de la población, nadie puede estar seguro de que sus actos permanecerán ocultos. Cualquiera, entre el público, estará dispuesto a revelar lo que le parezca extraño o interesante. Ya no hay 20 o 50 comunicadores de quienes cuidarse, como fue el estilo tradicional, sino millones, y éstos pueden aparecer a cualquier hora y en cualquier sitio, por muy seguro que parezca. Vean ustedes lo que les ha pasado ya a muchos personajes sorprendidos por grabaciones ocultas. Cuidarse de lo que puedan grabar y comunicar millones de personas es ya imposible. La democratización de los medios es absoluta e irreversible.

   En materia política, hoy por hoy cuentan los hechos, no las promesas. Los candidatos de cualquier partido que quieran hacer proselitismo al estilo tradicional en las contiendas electorales de 2015, quizás les convenga pensar en otra cosa, porque en política se expondrán a lo peor, a un rechazo real de serias consecuencias. No sacarán ni para los gastos. La gente se cansó de promesas, ya no las admite, exige hechos, reclama congruencia entre lo que se dice y lo que se hace. Si por ejemplo, en las próximas contiendas, los candidatos del partido en el poder vuelven a salir a las plazas a prometer seguridad, honestidad, empleo, salud, educación, equilibrio ambiental, es decir, lo que no están cumpliendo en este momento, vale más que se queden en casa… Bueno, es mi humilde recomendación.

Share Button

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *