Hoy no lee quien no quiere

¡Cuán grande es la diferencia entre las oportunidades que había para leer en México hace 50 años a las que existen actualmente! No hay punto de comparación.

Diré solamente que a mi tierra, Temastián, Jal., pueblo en el que había entonces cerca de mil 500 habitantes, no llegaban más de tres suscripciones de periódicos y revistas, y hasta con una semana de retraso, lo que hacía imposible estar actualizado en las noticias.

Recuerdo bien que la muerte del Papa Pío XII la escuché una noche por la radio, hora en que empezaron a sonar los “dobles” de las campanas del santuario del Señor de los Rayos. Hasta la siguiente semana leí detalles de esta noticia en los periódicos.

Hoy es todo diferente: en cualquier lugar de México y del mundo la gente puede informarse al momento sobre las noticias del día a través de los periódicos y revistas, en sus ediciones digitales.

De igual manera, los lectores pueden hacer uso de bibliotecas del mundo entero que difunden libros gratuitos, sobre todo clásicos. Con sólo apretar un botón, ahí está el libro que deseamos leer.

Antes, esto era imposible.

Y por si esto fuera poco, ahí están también los audiolibros, a disposición de todos, especialmente para quienes tienen problemas con la vista.

En fin, el mundo de la lectura se encuentra hoy más abierto que nunca, y no hay razón alguna para desaprovecharlo.  Hoy no lee el que no quiere.

Vamos a leer porque el saber te hace valer.

Artículo publicado por México Rural en su edición de mayo de 2018.

javiermedina.com

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Ignorancia, el gran problema


Sabido es que el pueblo de México es uno de los que menos lee en el mundo, y lo peor es que de acuerdo con las últimas noticias oficiales del INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía), en los últimos años no sólo no ha aumentado el número de lectores, sino que ha disminuido.

La triste realidad es que el 55 por ciento de la población mexicana, o sea, más de 60 millones, reconoce hoy que no ha leído ni siquiera un libro en su vida.

Y para colmo, el INEGI advierte sobre la poca o nula comprensión de la lectura por parte de quienes leen. Un panorama realmente desolador.

¿Cuáles son las consecuencias?
En estas circunstancias me pregunto, por ejemplo, en el aspecto político electoral, ¿por qué extrañar que aparezca hoy un líder político que aspire a la Presidencia de México sin saber inglés?, ¿creen ustedes que a la gente que no lee español le interese mucho que su líder no sepa inglés?

Claro, podrán decir algunos, pero tenemos gentes preparadas en Harvard, que pueden ser grandes líderes. Sí, ¿pero han dado resultados en aspectos fundamentales como son la seguridad pública y la pobreza, que es lo que a la gente le angustia?

No hay duda de que los bajos niveles educativos del pueblo mexicano se reflejan en sus condiciones políticas, económicas, culturales y sociales, de suerte que mientras no elevemos nuestro nivel educativo estaremos condenados a ser un país subdesarrollado (para decirlo en forma elegante) en todos los aspectos.

Manipulación mediática

Hoy está de moda la manipulación mediática, en la que gente poderosa hace uso de los medios de comunicación para proteger sus intereses económicos y políticos. De esta manera, vemos en México, día tras día, en todos los medios al alcance de la gente, sobre todo las redes sociales, mensajes (generalmente financiados) en contra o en favor de determinados candidatos a cargos de elección popular.

Sin embargo, es muy escasa la información objetiva, imparcial, profesional, que se brinda a los electores sobre cada uno de los candidatos. Por lo visto, se trata básicamente de descalificar, de agredir, de destruir al adversario, sin la menor intención de hacer algo por el futuro del país, del estado, del municipio, de la comunidad.

Esta es nuestra realidad
Si admitimos ser un país desinformado, que lejos de aumentar disminuye sus niveles de lectura, es imposible que aspiremos a tener políticos a la altura del primer mundo, pero no sólo políticos, sino también ingenieros, médicos, maestros y en general jóvenes que prefieren hacer carrera en el extranjero, antes que en su país, donde sistemáticamente se les niegan oportunidades de salir adelante.

Así las cosas, no nos extrañe que la mayoría de la gente busque un cambio político, económico y social que le brinde algunas garantías de seguridad, de bienestar mínimo, cuando ya se han ensayado durante casi un siglo otras formas de administración pública que no han dado resultado.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado en el semanario Conciencia Pública en su edición del 30 de abril de 2018.

 

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Barrer de arriba para abajo


Ciertamente, hubo pocas ideas valiosas en el reciente debate presidencial, pero lo peor es que tan escasas ideas no merecieron la atención de nadie. Una de ellas fue la del candidato de Morena, Andrés Manual López Obrador, cuando al hablar sobre la corrupción dijo que es necesario barrer de arriba para abajo, como en las escaleras (idea que, no por repetida, deja de tener valor).

López Obrador se refería obviamente a la necesidad de combatir la corrupción desde las más altas esferas del poder, empezando por el presidente de la República y sus más cercanos colaboradores, secretarios, gobernadores, magistrados, senadores, diputados, alcaldes y demás, porque de otra manera es imposible acabar con ella.

Aclaró algo fundamental: que la corrupción en México no es cuestión de cultura, como lo han señalado importantes funcionarios, sino que es propiciada desde las más altas esferas del poder, por lo cual se requiere barrer de arriba para abajo, como él piensa hacerlo si llega a la Presidencia.

No le agarraron la palabra
Lamentablemente, los demás candidatos que intervinieron en este debate no le agarraron la palabra, porque no les convenía en función de sus intereses políticos y económicos, o porque estaban más ocupados en desplazarlo como puntero de esta contienda con infinidad de ataques personales.

En el mismo sentido, casi todos los medios de comunicación se fueron con la finta de hablar sobre ganadores del debate por el recurso oratorio, sin llegar al fondo de las ideas.

Los candidatos que intervinieron no sólo soslayaron la propuesta de López Obrador, de combatir la corrupción de arriba para abajo, lo que merecía y merece profundo análisis (porque no es fácil emprender y ganar juicios políticos contra los más altos funcionarios del Estado), sino que uno de ellos ,“El Bronco”, llegó a la estupidez de proponer mocharles la mano a los ladrones.

Imagínense ustedes si a todos los ladrones mexicanos, políticos o no políticos, les mochan las manos, nos convertiríamos, como bien lo dijo alguien, en un país de mancos.

¿Justicia sólo para carteros?
En mis primeros años como reportero, por los años 60 del siglo pasado, me invitaban a formar parte de jurados populares para dictaminar sobre delitos cometidos por humildes burócratas, entre ellos algún cartero que se atrevió a violar la correspondencia a él encomendada, y recuerdo muy bien que todos los miembros de aquellos jurados, por unanimidad los declaramos inocentes. Siempre concluíamos que los verdaderos sinvergüenzas no eran los pequeños burócratas, como tampoco lo son hoy hombres y mujeres que sustraen algún alimento en los mercados para darles de comer a sus hijos, sino los que están arriba, tanto en el sector público como en el privado, que abusan de su poder para explotar a los de abajo.

Un análisis desapasionado y serio
En conclusión, la propuesta de López Obrador amerita un análisis desapasionado y serio de los mexicanos para combatir el terrible cáncer de la corrupción, porque barrer de arriba para abajo, como él lo propone, no es nada fácil en este país.

 

javiermedinaloera.com

 

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del lunes 23 de abril de 2018.

 

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Confusión electoral


Por vez primera en la Historia de Jalisco, las próximas elecciones políticas serán un verdadero galimatías que creo no entienden ni entenderán los mismos políticos, menos los novatos en estos menesteres, por lo que prácticamente será imposible atinar en la elección correcta de nuestros gobernantes.

Por principio de cuentas, hay un candidato presidencial, Ricardo Anaya, del Frente formado por los partidos Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y del Movimiento Ciudadano (MC), que apoya a tres candidatos a gobernador en Jalisco, de suerte que si un día llega, por ejemplo, a Guadalajara, respaldará al candidato del MC, Enrique Alfaro, pero si al día siguiente se presenta en Lagos de Moreno, podrá pronunciarse por Miguel Ángel Martínez, del PAN, y si después viaja a Autlán, apoyará a Carlos Orozco, del PRD.

Así las cosas, si para el mismo Anaya y quienes lo postulan resulta un completo galimatías este asunto, imagínense ustedes en qué plan pondrá a los electores jaliscienses que suponemos están mucho menos informados que él en cuestiones políticas; simplemente, no hallarán qué hacer.

En iguales circunstancias se encuentra el candidato presidencial del PRI, José Antonio Meade, quien tiene también tres candidatos a gobernador de Jalisco postulados por los partidos que lo apoyan, entre ellos Miguel Castro, del PRI, y Salvador Cosío, del Verde.

El caso de Morena
El caso de Morena es diferente porque en este partido, que abandera Andrés Manuel López Obrador, con el respaldo del Partido del Trabajo (PT) y Encuentro Social (ES), se logró por lo menos una conciliación para que no hubiera candidatos a gobernador de Jalisco que compitieran con el de Morena, que es Carlos Lomelí, de suerte que los partidarios del Peje no tendrán problema en votar sin confusión alguna para presidente de la República y gobernador del mismo partido.

Lo que sucede es que ahora los candidatos presidenciales manejan sus campañas en bloques de tres: el PRI, con José Antonio Mead al frente, tiene el respaldo del Partido Verde y del Panal. A su vez, Morena forma alianza con el PT y ES, mientras que el PAN lo hace con el PRD y el MC, en una confusión política e ideológica jamás vista en la Historia de México.

No hay vergüenza
¿Dónde quedaron los principios ideológicos, los antecedentes históricos que en un tiempo dieron sustento a la creación y desarrollo de las diversas corrientes políticas de México?

Pero eso no es lo peor: A raíz de la confusión provocada por el afán de poder de políticos que participan en esta contienda, desaparece la posibilidad de hacer propuestas concretas y efectivas para el desarrollo del país, estados y municipios, porque si siempre ha sido difícil tomar decisiones entre pequeños grupos, imaginen ustedes las ollas de grillos que se forman cuando intervienen líderes de diversos partidos que se ostentan como nacionales.

Votar por los más congruentes
Ante esta situación, lo que conviene es votar por los políticos nacionales y locales que muestren mayor congruencia en sus candidaturas y en sus propuestas.

javiermedinaloera.com

 

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del lunes 16 de abril de 2018.

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Leer mientras esperas


En anteriores artículos comenté las grandes diferencias que hay entre los pueblos que leen mucho y los que casi no leemos, como es el caso de México, donde estamos muy por abajo del nivel económico, social y cultural de otros países.

El caso es que hace unas semanas fui a pagar mi impuesto predial en una de las oficinas recaudadoras de Guadalajara, donde había filas de más de 200 personas, en su mayoría de la tercera edad, muchas de ellas esperando en pleno sol, de pie en la banqueta.

Cuando ya nos pasaron a la antesala, donde había no menos de 100 contribuyentes debidamente sentados, observé que sólo dos de ellos, un hombre y una mujer, tenían un libro en la mano, y de vez en cuando lo abrían para leerlo.

Días antes había acudido a mi cita médica de rutina, en el Seguro Social, donde en la antesala vi a más de 50 pacientes esperando ser llamados por su médico, pero sin ocuparse en nada.

Pensé entonces en la gran oportunidad que tenemos los mexicanos de aprovechar los tiempos de espera en oficinas y consultorios y también en los medios de transporte, como son los autobuses, el tren eléctrico o el avión, para leer lo que nos guste, no sólo la novela favorita, sino también la revista o el periódico.

Ojalá que adquiramos y mantengamos la sana costumbre de leer mientras esperamos cualquier cosa, porque hay que aprovechar el tiempo lo mejor posible. “El tiempo perdido los santos lo lloran”, dice el viejo refrán.

Vamos a leer porque el saber te hace valer.
javiermedinaloera.com

Artículo publicado por la revista México Rural en su edición de abril de 2018.

 

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Campañas, ¿cómo aguantarlas?

Ante las campañas políticas que se inician, en su mayor parte de ataques y contraataques personales, alejadas de toda propuesta positiva, y aceptando de antemano mi afición por estar informado (como periodista lo bombardean a uno por todas partes), pedí a mis amigos de Facebook su opinión sobre cómo podría aguantar estos tres meses de horror que se avecinan.
Menos mal que a nuestro pueblo no le falta el sentido del humor. Si no fuera por esto… Me agradó recibir decenas de respuestas, entre las cuales anoto las siguientes:

A gozar de la vida
María J. Enríquez.- Pues, Javier, hágase gordito y póngase gordito, qué más.
Fernando Romo.- Vete a Europa los tres meses, la pura vida.
Jorge Gómez.- Vete al mar.
J. Jesús López Bueno.- Yo viajaré a New Zeland los próximos tres meses.
Luis Alberto.- Orar e intervenir.
María Olvera Cortés.- No las lea, ni las vea. Hay otros muchos temas importantes que compartir.
Irma Aparicio.- Yo no veo TV ni escucho radio. Veo películas y escucho sólo la música que me gusta.
Marco Vega Michel.- Que voten quienes realmente participan y aportan a la economía del país. No es justo que quienes viven de los programas sociales sean quienes deciden sobre todos los demás que trabajamos.

Campañas aburridas
Roberto Franco Loza.- Si las campañas fueran de propuestas y debates serían interesantes, pero sólo son de lodo y mentiras, por eso enfadan y molestan.
Tila Villalobos.- No te desgastes, no sufras, para todo hay solución menos para la muerte.
Fer Humo Fercho.- Haga su propia campaña y listo.
Fernando Díaznavarro.- La posibilidad de democracia en México sigue en pañales.
Luis Felipe Quintero.- Aguantar esto y luego aguantar al que quede elegido, todo un calvario.
Jorge Mendoza.- Pues nosotros, el pueblo, somos los culpables de todo esto, dinero tirado a la basura.
Yeshua S. Cruz.- La solución, tres meses en Disneylandia.

Atienda a su familia
Rolando Pingo Flores.- Quédese usted en casita, gozando del calor de su querida familia y sin preocupaciones.
Sandra Alicia Figueroa.- Yo me voy a mi rancho, me encierro y viva la paz.
Fernando D´Sandi.- Cuando empiezan las campañas siempre digo “esa película ya la vi”, y me refugio escribiendo.
José Luis Arrieta Cabrera.- Hazte político.
Álvaro Belloso de Anda.- Pues nada más ignóralas.
Carlos Prospero.- Apaga tu radio, tu TV, cierra tu Facebook y tu correo, y vete a Melaque o a San Blas.
Juan Diego Torres Cabral.- Vete a Temastián, sin celular o cualquier otro chisme electrónico.
Bertha Castellanos.- Desconectarnos de los medios, hacer la sinergia ignorando y posteando información de otros temas, no compartir nada de campañas.

Hazte partidario del Peje
Rubén Bautista.- Hazte partidario del Peje y, ya enajenado, lo disfrutas.
Mario de Santiago.- La razón más propia para sí aguantar, sería que tú fueras candidato, estimado Javier.
Alfonso Gómez Rico.- Ahí se nota lo grande que es nuestro país, tiene dinero de sobra hasta para botarlo en tonterías.
Fernando Garza.- Está “camión”.

javier medinaloera.com

Articulo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del lunes 9 de abril de 2018.

 

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El verdadero peligro para México

 


Siempre que en una sociedad se presenta la sistemática violación del Estado de derecho, donde la violencia, la injusticia, la corrupción y la impunidad toman el lugar de las leyes, existe el riesgo de caer en la ingobernabilidad, es decir, en un estado en el que sólo puede predominar el más fuerte.

Esto no quiere decir que los criminales se entronicen automáticamente en el poder, lo que también puede suceder, sino que en el caos resultante de la violación de la ley, sin que nadie ponga remedio a ello, algún líder político, quizás apoyado por las fuerzas armadas, podría en algún momento llenar los vacíos de poder y tomar el control del gobierno.

Nada nuevo en el mundo
Esto no es nuevo aquí ni en muchos otros lugares de la Tierra, pues la Historia ha demostrado a través de miles de años que ahí donde se pierde el respeto a las normas de convivencia social, entre las que destacan las leyes constitucionales, sobreviene el caos social y político, de lo cual resulta frecuentemente la dictadura.

Si alguien dijera que estoy en un error, simplemente me remontaría a la segunda década del siglo pasado en México, donde el gobierno del demócrata Francisco Madero cayó en tal situación de desprestigio ante la sociedad que provocó el arribo de una dictadura en manos del general Victoriano Huerta, con el apoyo de nuestros siempre acomedidos vecinos (los Estados Unidos).

La letra muerta de la ley
Lo que en estos días sucede en Jalisco y en México, donde la inseguridad pública ha llegado a niveles insospechados, con infinidad de homicidios impunes, igual que el deterioro del medio ambiente, donde todo el mundo ve con la mayor pasividad la muerte del Río Santiago, el más importante del Occidente del país, además de la ignorancia y la pobreza que agobian a la mayor parte de la población, no hay duda de que los grandes problemas sociales nos han rebasado, sin que por el momento se vean señales de solución.

En este sentido, la ley se ha vuelto letra muerta, sin que nadie en el gobierno ni en la sociedad muestre verdadera voluntad para rescatarla. Hay desde luego organizaciones sociales que por lo menos muestran interés por remediar las cosas, pero esto no es suficiente.

Asimismo, existe en el ambiente un proceso de campañas electorales donde políticos de diversos partidos prometen cambiar las cosas, pero sin seguridad de que esto pueda suceder, porque la gente ve en estas promesas sólo propaganda encaminada a sumar votos en favor de tales o cuales candidatos.

El verdadero peligro
Lo que podemos concluir es que sería muy peligroso para la sociedad mexicana exponerla, como ahora sucede, a un estado de ingobernabilidad donde el caos resultante daría lugar a una dictadura inconcebible en los tiempos actuales, y esto no solamente en la perspectiva histórica (pues ya hemos pasado por varias de ellas) sino también en el contexto del actual panorama político internacional, donde las dictaduras no tienen aceptación alguna.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del lunes 26 de marzo de 2018.

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Problemas que nos rebasan


Además de la pobreza y la ignorancia, la inseguridad pública y el deterioro ambiental son dos graves problemas de Jalisco y de México que desde hace tiempo rebasaron al gobierno y a la sociedad, sin que exista la menor señal de que podamos enfrentarlos con éxito en el corto o mediano plazo.

Hay angustia ante esta situación y lo peor es que las autoridades reconocen una y otra vez que poco o nada pueden hacer para hacer frente a tales calamidades. Es increíble que funcionarios de todos los niveles permanezcan en sus cargos, cobrando tranquilamente, a sabiendas de que no cumplen con su deber.

Pasividad pública y privada
La respuesta oficial ante esta situación es prácticamente nula. Sin embargo, también hay alto grado de pasividad en los sectores privado y social como si no estuviera de por medio nuestra propia seguridad y la de nuestros hijos.

Respecto a la inseguridad, ya vemos normal que aumente día tras día el número de homicidios y que el país se llene de tumbas clandestinas, mientras que en el aspecto ecológico, ríos tan importantes como el Santiago, el de Guadalajara, el mayor del Occidente de México, agoniza ante nuestros ojos, al tiempo que se destruyen los bosques, incluyendo las montañas que rodean el Lago de Chapala, eje fundamental del sistema ecológico de la región.

Nuestras organizaciones
Ciertamente, existen en el Estado y en el país grupos de activistas que luchan por mantener el equilibrio ecológico y por abatir la criminalidad, pero su labor no es suficiente porque no alcanza a permear en la sociedad y menos a convertir sus proyectos en acciones de gobierno, pese a que las autoridades protestaron en su momento cumplir y hacer cumplir las leyes.

Asimismo, disponemos de organizaciones de prestigio que nada han podido hacer para obligar a las autoridades a cumplir sus obligaciones, como son la Cámara de Comercio de Guadalajara y la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística de Jalisco, que en otros tiempos abanderaron importantes causas de la ciudad y del Estado.

Bueno sería que la Cámara de Comercio se comprometiera firmemente en contra de la corrupción y la impunidad y por una verdadera campaña de seguridad pública, y que a su vez, la Sociedad de Geografía repitiera la excelente labor que realizó en los años 50 del siglo pasado en favor de Chapala y del Río Santiago.

Los periodistas
Dentro de estas campañas no podemos quedar fuera los periodistas de los diversos medios de prensa, radio, televisión e internet, ya que urge sobre todas las cosas retomar los rumbos de servicio público que en otros tiempos justificaron su presencia.

Para ello se requiere, en primer lugar, que reporteros y comentaristas demos puntual seguimiento a los problemas que día tras día se denuncian y que raras veces llegamos a saber cómo se atienden, si es que se atienden, porque lo más seguro es que no; de otra manera, estos problemas no estarían constantemente en las primeras planas de los medios, incluso con estadísticas cada vez más alarmantes.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del lunes 19 de marzo de 2018.

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Las viejas calles de Guadalajara


Con afán oportunista, políticos de todos los tiempos no sólo han pretendido cambiar los nombres de los pueblos, sino también los de importantes calles de ciudades y poblaciones de Jalisco y de todo el país.

En Guadalajara, por ejemplo, pasaron a la historia nombres de calles tan antiguas como la de Agua Fría, que era un tramo de la actual Calzada Independencia, así como la Alameda, sobre el hoy Parque Morelos; Santo Domingo, actual Avenida Alcalde; Beaterio, hoy Juan Álvarez; Aranzazú, hoy Miguel Blanco (de quien por cierto se ignoran méritos); “La Muela del Diablo”, hoy Venustiano Carranza; calle de la Aduana, actual Avenida Colón; San Francisco, llamada luego 16 de Septiembre; calle del Carmen, actual Avenida Juárez, ya ampliada, y “El Gallito”, hoy Manuel Acuña, entre muchas otras.

La calle Manuel Acuña
Caso concreto de cómo se las gastan los políticos para cambiar por decreto no sólo los nombres de los pueblos, sino también los de las calles, paso a describir (con datos del historiador tapatío Ramiro Villaseñor) los antecedentes del por qué tenemos hoy en Guadalajara una importante calle llamada Manuel Acuña.

Cosas de la vida: En diciembre de 1873 se suicidó en plena flor de su juventud, cuando apenas tenía 24 años de edad, el gran poeta coahuilense Manuel Acuña, autor del famoso poema “Nocturno a Rosario” que había dedicado a Rosario de la Peña, musa de su época, de quien estaba perdidamente enamorado, pero mal correspondido.

Manuel Acuña se llama una de las calles más céntricas de esta ciudad, pero esto no se debe precisamente al ferviente reconocimiento de los tapatíos por este vate, sino a una circunstancia política muy especial de tiempos de la Revolución.

Halago al gobernador Aguirre
Sucede que la calle Manuel Acuña, primero se llamó “El Gallito”, y en 1893, al cumplirse el centenario de Antonio Alonso, fraile español de la orden de Santo Domingo que vino con el señor Alcalde para colaborar en la construcción del Hospital de Belén, se le puso el nombre de éste, habiéndose colocado la placa conmemorativa en la esquina noroeste de esta calle y la de Santo Domingo, hoy Avenida Alcalde.

Sin embargo, en 1915, para halagar al entonces gobernador de Jalisco, Manuel Aguirre Berlanga, coahuilense, y al primer jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza, también de Coahuila, hubo políticos locales que, ignorando la historia de la ciudad, y sólo para quedar bien con ambos funcionarios, le impusieron el nombre de su paisano Manuel Acuña.

La política, arriba de la historia
Tales son los antecedentes del nombre de esta calle, que muchos recorremos infinidad de veces cuando visitamos el centro de la ciudad, y a lo largo de la cual se encuentra nada menos que Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador del Estado.

¿Moraleja? Quienes aún sentimos cariño y respeto por nuestras ciudades, pueblos y calles, donde nacimos, vivimos y seguramente moriremos, hemos de tener cuidado con aquellos políticos que prometen cambiar la historia, pero no piensan en otra cosa que en sus personales intereses.

javiermedinaloera.com

 

Artículo publicado por el semanario Conciencia Pública en su edición del lunes 12 de marzo de 2018.

 

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La lectura, base de progreso


A través de la Historia hemos visto que los pueblos que más leen son los que mejor salen adelante, porque el conocimiento es y será siempre base de progreso.

Hace unos días una amiga periodista publicó en redes sociales una fotografía donde se ve a mucha gente sentada en una antesala de gobierno (en Guadalajara) sin hacer absolutamente nada. “Si amaran la lectura –dice mi amiga–, los tiempos de espera serían más soportables y de paso más productivos. Hasta les brillarían tantito sus ojos. Pero sólo una persona entre más de cien que alcanzo a ver…tiene un libro en la mano. Como si no latiera su corazón. Ellos se lo pierden”.

En efecto, un pueblo que no lee está condenado al atraso.

Recordé que hace 20 años, cuando tuve oportunidad de visitar la ciudad de Berlín, en la entonces recién unificada Alemania, observé que tanto en los aviones como en el Metro el 80 por ciento de la gente se ocupaba en leer periódicos, revistas o libros, lo que me causó una gran impresión, ya que jamás había visto tanto interés popular por la lectura.

Recordando entonces la situación de México en este importante aspecto, me nació la idea de escribir la columna titulada “Vamos a leer”, que mes a mes publica hoy “México Rural”, la revista de mayor circulación en las zonas marginadas del país.

Nos falta una gran comunión entre sociedad y gobierno para impulsar la lectura y en general todas las manifestaciones culturales.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por la revista México Rural en su edición de marzo de 2018.

 

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