Comunicación social en el Norte de Jalisco

Voz del Norte de Jalisco

Siempre es apasionante hablar del Norte de Jalisco, mi querida tierra y también la de mis padres, abuelos y bisabuelos, pero me siento mucho más tranquilo y seguro cuando hablo de los temas que me llegan al alma como es el periodismo, oficio que desempeño con el mayor placer desde hace más de 50 años.

Hace unos días tuve oportunidad de comunicarme con mi amigo de siempre, el director de La Voz del Norte, Antonio Arteaga Paz, quien me invitó a escribir un artículo con motivo del 16 Aniversario de este periódico, publicado en Colotlán, y que es baluarte y orgullo del Norte de Jalisco tanto por su arraigo y permanencia como por la calidad de su contenido, que ha sabido cuidar con esmero.

Le sugerí el tema de la comunicación social en el Norte de Jalisco, y estuvo de acuerdo, porque además está a tono con el feliz aniversario de este importante medio de comunicación.

La incomunicación, el principal problema

Nuestra Zona Norte tuvo siempre, en toda su historia, graves problemas de comunicación: La carretera Guadalajara-Colotlán se hizo realidad hasta mediados de los años 80 del siglo pasado, después de ciento y tantos años de reclamos de los norteños y de promesas incumplidas por parte del gobierno.

Durante el siglo 20 hubo algunos trabajos para introducir servicios telegráficos y telefónicos en la región, pero éstos fallaron casi siempre, por una razón o por otra.

La radio vino a relacionarnos con el país y el mundo. Recuerdo que por los años 50 y 60, cuando vivía yo en Temastián, éramos felices escuchando por la radio noticias, crónicas deportivas, canciones y novelas, incluso aquella titulada “Espuelas de Plata, una historia de amor, aventura y muerte…”, de una radiodifusora de Estados Unidos. La televisión llegó mucho más tarde.

“El Rosario”, un periódico de don Cristóbal Magallanes

En cuanto al periodismo impreso, hay que reconocer obras muy importantes como es el periódico “El Rosario”, publicado a principios del siglo pasado en Totatiche por el señor cura Cristóbal Magallanes, quien encabeza hoy la lista de santos de la Iglesia Católica en Jalisco.

De ese inolvidable pueblo de Totatiche es también “El Totatichense”, periódico de fuerte arraigo, que significó mucho para el Norte, así como la revista del Señor de los Rayos de Temastián, que dirigió durante más de una década, por los años 50, el padre Julián Hernández Cueva.

Hubo otros esfuerzos periodísticos en la región como “Mi Pueblo”, de Mezquitic, por iniciativa de mis queridos paisanos Luis de la Torre e Ignacio Bonilla –buen periódico que lamentablemente dejó de publicarse–, así como “Norte-Sur”, que dirigió por los años 80 mi colega y amigo Federico Marín Solís, y “El Colotlense”, dirigido durante 11 años por Antonio Gándara.

Las redes sociales, abrazadas con entusiasmo por los norteños

Hubo y hay otros importantes proyectos periodísticos en la región, tanto de prensa como de radio y televisión, pero a donde quiero llegar es al momento actual, cuando las redes sociales, por medio de Internet, han venido a revolucionar todo nuestro sistema de comunicación establecido desde la fundación de la imprenta, en el siglo 16.

Estoy realmente impresionado por la forma como ahora, gracias a la revolución tecnológica, se comunican con el mundo mis paisanos del Norte de Jalisco.

Participo en Facebook y en otras redes sociales y me encantan sus mensajes tan espontáneos, tan llenos de colorido y emoción, sus imágenes, sus videos, sus maneras de pensar y de expresarse, sus fiestas, sus inquietudes, la forma como ven la vida y lo que esperan de ella; todo esto me llena de alegría, me dice mucho, porque se trata de mi tierra, de mi gente, de mi historia, de mi origen…

Quiero decir que el periodismo se ha vuelto ciudadano y universal. Hoy pueden disfrutar de la comunicación social hasta los más apartados rincones del planeta. El periodismo nos pertenece a todos, aunque es necesario reconocer y valorar ciertas reglas, sobre todo de carácter ético: hay normas, muchas de ellas tradicionales, que más nos vale respetar. Ya habrá tiempo de profundizar en estos temas, porque esto es muy importante en nuestras vidas.

En general, siento que en materia de comunicación social vienen tiempos mejores para nuestra Zona Norte, para México y para el mundo.

Felicidades por sus 16 años de vida a La Voz del Norte y a todos mis paisanos.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por La Voz del Norte en su edición de aniversario correspondiente al mes de diciembre de 2014.

 

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