Congruencia, lo que nos falta

Congruencia

Cuando llegamos al punto crítico de ya no creer ni en nosotros mismos, cosa verdaderamente grave, es tiempo de retomar conductas que nos saquen del atolladero, porque de otra manera no nos queda otro destino que el abismo, la extinción como personas y como pueblo.

¿Y qué clase de conductas hemos de asumir en la vida pública? Pues precisamente las contrarias a las que nos han traído a la crisis actual de credibilidad, o sea, en vez del engaño, la simulación y la falsedad, practicar la congruencia entre lo que decimos y lo que hacemos, porque es precisamente la mentira lo que nos mantiene abajo.

Hace unos días, un alto funcionario del Gobierno dijo que “en México ningún delincuente puede estar por encima de la ley”, cosa que nadie le creyó aquí, ni en el extranjero, porque la sistemática violación del Estado de Derecho es el pan de cada día en todos los niveles del gobierno y de la sociedad mexicana.

Cuando vemos que muchos de los grandes delincuentes del país, los que han robado descarada e impunemente a la Nación, se pasean tan tranquilos por el mundo, sin que nadie los moleste, es imposible creer en frases como la señalada. ¿Quién va a confiar en palabras constantemente traicionadas por los hechos?

En conclusión, urge rescatar el significado real de las palabras, es decir, si hablamos de honestidad y de respeto a la ley, pues que esto se haga realidad en todos los niveles, caiga quien caiga y pésele a quien le pese. Congruencia, pues.

www.javiermedinaloera.

Artículo publicado por el diario La Crónica de Hoy Jalisco en su edición del viernes 22 de enero de 2016.

 

 

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