Cuidemos al Seguro Social

No puede haber mayor desgracia para un pueblo que olvidar su pasado, sobre todo aquellas cosas que lo enaltecieron, que lo han hecho grande, como lo es, en el caso de México, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que sigue siendo hasta hoy, con todo y los problemas que arrastra, uno de los grandes orgullos de este país.

México puede sentirse orgulloso de muchas instituciones: su democracia, aunque imperfecta, ahí va; el respeto entre poderes, aunque muchos digan lo contrario, ahí va; su política exterior, aunque la critiquen, ahí va; su economía, etcétera, todo va ahí, pero hay cosas en las que debemos tener el mayor cuidado.

Una de esas cosas es desde luego la seguridad pública. Nunca antes en la Historia de México, después de la Revolución, había sufrido la gente tanta inseguridad. Eso de despertarse todas las mañanas con el “Jesús en la boca”, pensando en que no saldremos con vida el día, es angustioso.

Pero actualmente no hay guerra civil, hay una supuesta guerra del Estado contra el crimen organizado, lo cual es diferente, y no es la primera vez en la Historia de México que esto sucede, sólo que en otros tiempos, en el Siglo 19, por ejemplo, había políticos más honestos, como don Benito Juárez y don Porfirio Díaz, aunque algunos no lo quieran, que sabían qué hacer en estos casos.

No desestimo el trabajo del presidente Andrès Manuel López Obrador, creo que está haciendo lo que puede dentro del ambiente en que vivimos, pero no es por demás recordarle, porque es nuestro papel como periodistas, que existen verdaderas prioridades en el quehacer público, y una de ellas es sin duda la salud de la población.

Y el Instituto Mexicano del Seguro Social no sólo ha sido durante muchos años un baluarte de la salud de la gente, sino también un ejemplo nacional e internacional de lo que se puede hacer en favor de la población, y no sólo de los más pobres, porque es difícil encontrar hoy en el mundo una institución más igualitaria que el Seguro Social de México.

No solamente es el resguardo de la salud de una inmensa mayoría de mexicanos, sino también sus pensiones, la seguridad de contar con algún apoyo en los postreros días.

Por lo tanto, que se borre de la mente de los funcionarios de Hacienda hacer ahorros en el Seguro Social y en otras instituciones de salud, porque ahorrar ahí es ir contra el bienestar nacional y en contra de uno de los principios fundamentales que debe regir acualquier gobierno que se respete.

Artículo publicado por la revista Portada de México en su edición de junio de 2019.

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