El poder de la palabra

Desde tiempos muy remotos se busca demostrar que la palabra es más poderosa que las armas.

Se ha dicho y con razón que aquél que sabe manejar la palabra con mano vigorosa y sabia es sin duda más poderoso que el más poderoso de los hombres. Ejemplos de ello se han dado en México y en el mundo entero.

El argumento fuerte es que cuando muere la mano que empuñó la espada, se entierra a las dos juntas, de suerte que cuando la mano se convierte en polvo, la herrumbre se come a la espada.

Sin embargo, cuando la muerte cierra la boca de quien pronunció la palabra, ésta permanece libre y viviente, porque la muerte no tiene poder sobre las ideas, no puede aprisionarlas en la tumba.

De acuerdo con este principio, quienes cultivamos el lenguaje confirmamos que en ocasiones efectivamente las palabras suelen ser más poderosas que las armas.

Sin embargo, lamentamos que en estos tiempos, con la pérdida de valores morales, la palabra vale cada vez menos, porque se ha abusado de ella, sobre todo en política, donde muchos prometen lo que no esperan cumplir, de suerte que hoy la gente confía cada vez menos en discursos gastados y agotados.

Y es que muchos mienten por deporte, viendo sólo por sus intereses personales o de grupo.

Por lo tanto, necesitamos rescatar el verdadero significado de las palabras a través de la lectura y el trato honesto con la gente, evitando ante todo la mentira. Sólo así conoceremos su verdadera fuerza.

medinaloera.com.

 

Artículo publicado por la revista Doña Ofe en su edición de abril de 2017.

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