¡Hey!, ¿Quieres salir de pobre?

   José Juan y Jorge Luis, dos jóvenes amigos, ambos de condición humilde, se ganaban la vida yendo a recoger en bicicleta los desperdicios del mercado municipal; les pagaban unos cuantos pesos por viaje al almacén, pero esto les bastaba para vivir.

   Una tarde iba José Juan en su bicicleta por la calle, cargando en la parrilla un bote lleno de fruta pasada que recién había recogido del mercado, cuando se le emparejó un carro negro de lujo. Iban dos desconocidos, uno de los cuales le gritó:

  –¡Hey¡ ¿Quieres salir de pobre? Para que ya no andes cargando esas chingaderas. Ai´por Buenavista sobra quién te la compre, y te la pesamos en báscula de oro.

   José Juan volteó, los vio, pero no respondió. Los tipos se fueron. Él siguió pedaleando su bicicleta, entregó los desperdicios en la bodega y se dirigió a su casa. Pensaba en la “báscula de oro” cuando lo alcanzaron de nuevo los del carro negro:

   — Entonces qué… ¿Te animas?, preguntó uno de ellos.

   — No, gracias, respondió José Juan.

   — ¡Chinga a tu madre!, gritó furioso el mismo que le había preguntado.

   José Juan se asustó, y lejos de responderles, pedaleó más aprisa para llegar a su casa. No volvieron a molestarlo.

   Sin embargo, le extrañó a José Juan que al día siguiente su amigo Jorge Luis no fuera a recoger desperdicios al mercado, tampoco al día siguiente ni en una semana ni en meses, hasta que un día, cuando iba a la bodega en su bicicleta le cerró el paso un auto de buen ver. Era Jorge Luis, quien sacando la cabeza le dijo:

   — ¡Quehubo buey! No le hagas al loco, vente a gozar la vida, es poco el trabajo y grande el billete. Vale más vivir un año como rey y no cien de jodido.

   — No, gracias, respondió José Juan.

   Ésa fue la última vez que vio a su amigo. Pasaron los años y nunca más volvió a saber de él. Tampoco su familia.

    Artículo publicado en La Crónica Jalisco en su edición digital del domingo 1 de diciembre de 2013.

Un comentario en “¡Hey!, ¿Quieres salir de pobre?”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *