Hoy las paredes ven y oyen

Del Centro de Formación en Periodismo Digital.

Desde antiguos tiempos, cuando se quería advertir a alguien que no hablara más de la cuenta, por muy privado que se considerara el ambiente, la gente decía: ¡Cuidado, las paredes oyen!

Se acabó aquéllo de que “aquí sólo Dios y yo”. En la era de Internet y de los nuevos dispositivos móviles, las cosas han cambiado a tal punto que las paredes no sólo oyen, sino que también ven. Y esto es peligroso para aquellos que acostumbran irse de la lengua, sobre todo en política.

A fines de 2013, el que esto escribe fue invitado a participar en un panel sobre las perspectivas del PRI para 2015, en la sede estatal del partido. Dije aquella noche que “gracias a la infinidad de dispositivos electrónicos en manos de la población, nadie podrá estar ya seguro de que sus palabras o sus actos queden ocultos.

“Cualquiera entre el público –añadí—no necesariamente periodistas, estará dispuesto a revelar lo que le parezca extraño o interesante. Ya no hay 20 o 50 comunicadores de quienes cuidarse, como en el pasado, sino millones, y éstos pueden aparecer a cualquier hora y en cualquier lugar, por muy seguro que parezca”.

Hoy tengo la completa seguridad de que algunos de quienes me escucharon en aquella ocasión no me dieron el crédito más mínimo. Los hechos así lo muestran cuando veo cómo el mismo padre del gobernador de Jalisco anda en problemas por haber hablado más de la cuenta en un ambiente que él consideró privadísimo.

Y no se trata sólo del señor magistrado, sino también de muchas otras personas que dicen y hacen lo que no deben.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el diario La Crónica de Hoy Jalisco en su edición del viernes 24 de abril de 2015.

 

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