La corrupción en punto crítico

 

Como bien lo advierte el señor cardenal José Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara, la corrupción en México ha llegado a un punto crítico, en donde es necesario adoptar medidas urgentes para revertirla, ya que continuar por este camino es verdaderamente suicida para el país.

Recuerda el señor cardenal los antiguos antecedentes de la corrupción, tanto en el gobierno como en la sociedad, no sólo en México sino en todo el mundo, razón por la que el Papa Francisco, quien nos visita en este mes, ha hecho frecuentes referencias a este flagelo de la Humanidad, que es urgente combatir.

En primer lugar, la corrupción, a la que se han entregado políticos y empresarios de todo el mundo, con el único objeto de afianzar su poder, está creando un abismo entre los que todo lo tienen y los que todo necesitan, lo que obviamente aumenta los niveles de pobreza y de inestabilidad social.

La cuestión es que al aumentar la pobreza, que es desde luego una injusticia, se desarrollan movimientos que atentan contra la seguridad de toda la gente, incluyendo a los poderosos, políticos y empresarios, condenados a vivir siempre entre guaruras y camionetas blindadas.

¡Ésa no es vida! Si en este mundo no se puede trabajar, vivir y dormir tranquilo, pues qué caso tiene vivirlo, sabiendo sobre todo que es tan corto.
Y la principal función del Estado, hay que recordarlo siempre, es garantizar la seguridad de los ciudadanos, para que puedan vivir y trabajar en paz, porque de otra manera no se justifica su existencia.

De acuerdo con el señor Robles Ortega en que los mexicanos tenemos que retomar el camino de la paz, de la concordia, de la convivencia pacífica, del respeto a la ley, del Estado de Derecho, de la moral pública, para que desterremos la corrupción tanto en el gobierno como en la sociedad, porque es imposible seguir en estas condiciones sin arriesgar la unidad como pueblo, nuestra integración política y social, la seguridad misma del Estado.

El mensaje moral del líder espiritual de Guadalajara está perfectamente claro y contundente. Esperemos que las máximas autoridades de nuestro país, así como los gobiernes estatales y municipales y la sociedad entera, hagamos pronto lo que tengamos que hacer para revertir esta lamentable situación, porque las horas cuentan y no perdonan.
www.javiermedinaloera.com

Artículo publicado por la revista Portada de México en su edición de febrero de 2016.

 

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