La danza de los tesoreros

   La corrupción es tan antigua como el gobierno. En todos los tiempos y en todos los países ha habido y habrá funcionarios corruptos. El problema es que con frecuencia éstos se sirven con la cuchara grande, y como nadie los llama a cuentas, se amparan en la impunidad y se vuelven cínicos. Esto es lo que puede estar ocurriendo en nuestro medio.

   Pero no siempre hubo jefes de Estado dispuestos a tolerar despilfarros y raterías. Voltaire, filósofo francés del siglo XVIII, cuenta que el rey Nabussan, gobernador de Serendib, se hartó de que todos sus hacendistas saquearan sus tesoros; había cambiado a muchos de ellos, pero todos lo robaban. Entonces, confió su pena al sabio Zadig, su principal consejero.

   Zadig le comentó que él conocía un sistema infalible para encontrar a un hombre que tuviera las manos limpias.

   –¿Qué debo hacer?, contestó el rey.

   –Obligar a bailar a todos los aspirantes a ocupar el cargo de tesorero. El que baile con más ligereza será sin duda el más honrado, dijo Zadig.

   –¡Os burláis de mí!, exclamó Nabussan.

   — No os digo que sea el más hábil, pero os aseguro que será el más honrado, respondió el sabio.

   A regañadientes, pero confiando en la sensatez de su asesor, lo dejó hacer. Éste, en nombre del monarca, invitó a un baile a todos los que aspirasen al empleo de Recaudador Mayor de Rentas. Acudieron 64. Pero para llegar al salón de baile, donde ya estaba instalada la música, había que pasar por una galería oscura, donde el rey, al corriente de la estratagema, había dejado sus tesoros.

   Cuando todos los candidatos hubieron entrado al salón, Su Majestad ordenó que empezara la fiesta. Nunca en parte alguna se bailó con más pesadez y menos gracia. Sólo uno de los 64 bailadores se movía con agilidad.

    ¡Aquí tenemos a un hombre de bien!, dijo Zadig, y el rey lo nombró su tesorero. Los demás fueron castigados; se habían llenado tanto los bolsillos, al pasar por la galería de las tentaciones, que apenas podían andar.

   Publicado en La Crónica Jalisco en su edición del 8 de diciembre de 2013.

   Artículo relacionado: Intolerable derroche del dinero público.

 

Un comentario en “La danza de los tesoreros”

  1. Hartos el pueblo, de MEXICO dan asco y nadie les cree,en un PAIS donde nadie cree y respeta su gobierno es un polvorín, Dios quiera que no se pierda la pica paz que queda una ECONOMIA detenida,no se dan cuenta…………hay odio colectivo ya ni me gusta ir a reuniones pues el tema es la poca legalidad y honradez e imparticipacion de justicia,que vergüenza.

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