Lo que Montaigne pensaba de los libros

Michel_de_Montaigne. Wikipedia.Miguel de Montaigne.

El padre del ensayo moderno, Miguel de Montaigne, orgullo de Francia, contemporáneo de Cervantes en España y de Shakespeare en Inglaterra en la segunda mitad del siglo 16  (tercia de ases de la inteligencia europea en un siglo convulso), publicó su opinión sobre los libros de la manera siguiente:

“En los libros sólo busco el placer de una distracción honesta, y si estudio, únicamente persigo la ciencia que trata del conocimiento de mí mismo, instruyéndome para vivir y morir bien.

“Si leyendo hallo dificultades, no me caliento los cascos para descifrarlas, sino que les doy una o dos cargas y luego las dejo. Porque si me plantase en ellas, perdería el tiempo y me perdería a mí mismo. Mi espíritu es del primer golpe, y si no ve las cosas al primer empuje, las ve menos obstinándose. Nada hago sin alegría, y la continuación y retención muy prietas ofuscan, cansan y entristecen mi juicio…”

Luego informa sobre cuándo lee y qué lee:

“Cuando un libro me enfada, tomo otro, y sólo leo a las horas en que el fastidio del ocio comienza a pesarme. No me ocupo en las obras nuevas, porque las antiguas me parecen más plenas y firmes…”

Menciona varios de sus autores favoritos como Bocaccio, Platón, Esopo, Virgilio, Lucrecio, Horacio, Lucano, Plutarco, Séneca y Cicerón.

El gran Montaigne tenía, como todo maestro, su especial manera de leer e ilustrarse, particularmente cuando dice: “Nada hago sin alegría”. O sea, leía por placer, y éste es principio universal, así debe ser.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por la revista Doña Ofe en su edición de mayo de 2016.

 

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