Los gazapos suelen ser peligrosos

Lyndon Johnson

Lyndon B. Johnson.

   En la jerga periodística llamamos gazapo al error inadvertido que deja escapar el que escribe o el que habla. Son tantos los gazapos cometidos hasta la fecha en el periodismo de México y del mundo, que la sola relación de ellos podría llenar gruesos volúmenes. Cuando se toca el tema en cualquier reunión de periodistas veteranos, salen a relucir, uno tras otro, infinidad de gazapos publicados a través de los años en distintos medios.

   Los gazapos tienen la particularidad de que casi siempre resultan jocosos, hacen reír a la mayoría de la gente, incluso a quienes los cometieron, pero en ocasiones son verdaderamente humillantes para las víctimas, y si éstas pertenecen a las élites del poder político o económico, ¡cuidado!, pueden llegar a tener serias consecuencias. Una experiencia de esta naturaleza sufrió el periodista Federico de León, muy conocido por los años 60 del siglo pasado.

   Ocurrió que en una de sus columnas, De León publicó una nota preventiva sobre una de las visitas que hizo en aquel tiempo a México el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Lyndon B. Johnson.

   Lejos de pensar en una ofensa al presidente estadounidense, sino todo lo contrario, con el ánimo de revelar el carácter sencillo y cordial del distinguido visitante, el columnista escribió: “El bonachón de Johnson…

    El original de esta nota pasó por la Redacción y llegó finalmente al área de Talleres del periódico, donde un linotipista equivocó una letra, dando por resultado que en el diario apareciera “El borrachón de Johnson…

   Al día siguiente –dice Octavio Aguilar de la Parra—cuando Federico de León aún no se había dado cuenta de la errata publicada, acudió a la Embajada de Estados Unidos con el fin de obtener el visado de su pasaporte, ya que pretendía viajar por esos días al vecino país. Solamente que ahí sí habían leído lo publicado y a punto estuvieron de negarle la visa hasta que el error fue debidamente aclarado.

   Posteriormente, Federico de León dirigió el periódico “Avance” en sus tres ediciones de las ciudades de México, Mérida y Acapulco.

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