Seguridad y justicia, retos de Almaguer

 Eduardo AlmaguerEduardo Almaguer.

Cuando hace unas semanas el gobernador Aristóteles Sandoval anunció el nombramiento del abogado Eduardo Almaguer como nuevo fiscal general del Estado, en sustitución de Luis Carlos Nájera, muchos se preguntaron por qué se ubicaba ahí a un licenciado en Derecho sin experiencia policíaca, cuando lo más urgente es devolverle a Jalisco el ambiente de seguridad pública que disfrutó hace más de 30 años.

Sabido es que Carlos Nájera, cuando tomó posesión de la Fiscalía General, a principios de la actual administración priísta, traía ya una amplia experiencia como responsable de la seguridad pública estatal y municipal durante los últimos gobiernos panistas, de suerte que su nombramiento como fiscal general en esta administración llevaba implícito el propósito de aprovechar sus habilidades en este importante ramo del servicio público.

Sin embargo, por razones que valdría la pena analizar aparte, pasó el tiempo y no se obtuvieron los resultados esperados en materia de seguridad; la percepción general de los jaliscienses es que, lejos de disminuir, ha crecido en estos años el número de delitos. Éste fue sin duda uno de los motivos que precipitaron la remoción de este funcionario.

Y ahora la pregunta es si el nuevo fiscal, sin antecedentes en los servicios de policía, será capaz de rendir buenas cuentas en tan delicada materia. Él mismo confía en que sí lo hará porque espera rodearse del mejor equipo humano disponible en el área, a la vez que pondrá máxima atención en la otra responsabilidad importante de la Fiscalía, que es la procuración de justicia.

Por lo que respecta a la seguridad pública, Eduardo Almaguer anuncia que mejorará todo lo relacionado a la prevención del delito. Se trata, dijo, de optimizar la vigilancia y agilizar la respuesta de la autoridad en todos aquellos puntos donde pudiera esperarse la comisión de ilícitos, sin que esto implique la instalación de retenes o volantas para desarmar a la gente, lo que algunos consideran anticonstitucional.

En cuanto a la procuración de justicia, Almaguer asegura que seguirán adelante las denuncias pendientes de resolver tanto por lo que ve a los fraudes cometidos en contra del Congreso del Estado como al desvío de fondos públicos por parte de la pasada administración estatal, sin que pesen para el efecto obstáculos de carácter político.

El restablecimiento del Estado de Derecho, además de la acción policíaca, dice Almaguer, será tarea fundamental del gobierno en lo que resta de la administración.

En efecto, tanto o más importante que la seguridad, es en este momento el combate a la corrupción y a la impunidad. Al nuevo fiscal se le puede achacar su inexperiencia policíaca, pero de que cuenta con capacidad suficiente para rescatar el Estado de Derecho, ni quien lo dude. Todo es cuestión de que cuente con el apoyo necesario, porque ni la una, ni la otra, son tareas fáciles.

javiermedinaloera

Artículo publicado por la revista Portada de México en su edición de agosto de 2015.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *