¿Y la ética periodística?

Guerra sucia electoral

Hay muchas lecturas sobre la histórica jornada electoral del pasado 7 de junio, pero empiezo con la que para mí es más trascendente: El triste, lamentable papel de los grandes medios de prensa, radio y televisión, cuando trataron de engañar a los ciudadanos sobre las tendencias electorales, con el único afán de lucrar.

Abajo, pero muy abajo, se fue la escasa credibilidad que aún tenía el periodismo local y nacional al descubrirse algo que editores y periodistas creíamos oculto: la venta de gacetillas publicitarias disfrazadas de notas informativas, es decir, darle al lector propaganda en vez de noticias serias, objetivas, imparciales. ¡La ética periodística en su más bajo nivel!

Y en este mar de corrupción entran desde luego los políticos, sabedores de que actuaban como cómplices del engaño. En vísperas de la elección del domingo, el candidato perdedor en la contienda por Guadalajara aseguraba que seis encuestas le favorecían. Imagínese usted, a la luz de los resultados electorales, la calidad profesional y moral de esas seis empresas encuestadoras.

En este sentido, cada vez respeto y admiro más el profesionalismo de un destacado editor tapatío que me tocó tratar, don Jorge Álvarez del Castillo Zuloaga (QEPD), quien nunca toleró en su periódico que alguien publicara gacetillas disfrazadas de noticias. “Cada cosa en su lugar –decía–, el público merece respeto: si lo que vas a escribir es gacetilla, adviérteles que es anuncio (inserción pagada) o publícala entre barras y con tipografía recta (diferente a la de noticias)”. Grande fue su preocupación para que sus lectores distinguieran entre información y propaganda. ¡Qué tiempos!

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por el diario La Crónica de Hoy Jalisco en su edición del viernes 12 de junio de 2015.

 

2 comentarios en “¿Y la ética periodística?”

  1. Javier, la verdad que varias plumas se vendieron y no les importo engañar al ciudadano. aunque ya los ubican en alguna forma les mostraran que son “chayoteros”

    1. Lamentablemente, mi estimado Memo, “Chayoteros” siempre ha habido. Lo que yo veo novedoso ahora es la respuesta electoral de la gente a la evidente corrupción demostrada en las campañas. ¿Hasta dónde llegó el daño en la credibilidad del periodismo local y nacional?, ¿lo veremos en la disminución de audiencias y en la circulación de los medios que se prestaron a esta guerra sucia? Y de igual manera, ¿cómo anda la credibilidad de los funcionarios y políticos que participaron en ella?

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